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jueves, 13 de abril de 2017

Marcelo Ostria curtido en la brega diplomática, sabe de las triquiñuelas que en este caso utilizaron los "embajadores en la OEA y en la ONU" para accionar según el interés del Gobierno del MAS en lugar del mejor interés colectivo. con todo al cometer dos "tropezones" no salieron perjudicados solamente ellos, sino la colectividad nacional, es decir Bolivia que resulta siendo manoseada sin respeto alguno.


Tropezones diplomáticos


Marcelo Ostria Trigo


Hace unos días, el Consejo Permanente de la OEA se reunió para debatir sobre la agudización de la crisis venezolana y adoptó una resolución por consenso. Pero lo extraordinario fue que el embajador de Bolivia, que preside por turno las sesiones, se hubiese empeñado, sin éxito, en bloquearla no presentándose en el recinto de las sesiones de este órgano. Quizá tuvo la errada idea de que para obstruir una sesión es suficiente estar ausente.

No reparó en que, para estos casos, hay una regla que, en esta oportunidad, fue cumplida: el artículo 6º del Reglamento del Consejo Permanente, que establece: “En caso de ausencia temporal o de impedimento del presidente, lo sustituirá el vicepresidente y, en caso de ausencia temporal o de impedimento de ambos, ejercerá la presidencia el representante titular más antiguo”. Como tampoco estuvo presente el vicepresidente —el delegado de Haití— asumió la presidencia el delegado más antiguo.

El embajador de Bolivia ya había esgrimido un argumento insólito para justificar su empeño en forzar el aplazamiento de la reunión convocada: deseaba informarse mejor, pero, claro está, a destiempo y sin consulta previa. Lo cierto es que procuró evitar que se debata sobre la grave crisis venezolana y las violaciones del Gobierno chavista de las libertades democráticas, de los derechos humanos y del Estado de derecho. El presidente del Consejo ya tenía un libreto definido.

Al final, si fue desafortunada la fallida intención de forzar la suspensión de la sesión del Consejo, resultó también deplorable que el presidente de turno —el representante de Bolivia— “declare” ilegal la reunión celebrada en su ausencia y nula la resolución adoptada. No tiene atribuciones para resolver la validez o no de una sesión o de una resolución.

Continuando con los desaciertos, el representante de Bolivia ante el Consejo de Seguridad de la ONU pidió una reunión urgente para tratar el ataque de Estados Unidos contra una base aérea de Siria, en represalia por el bombardeo a una ciudad con gases letales prohibidos. Reunido el Consejo, el delegado lanzó una insólita propuesta: que la sesión se realice a puertas cerradas —lo que por supuesto no fue aceptado. Pero lo peor: se informa que en su intervención dijo que Bolivia no tiene ejército, lo que no es cierto.

Sobre el caso en la OEA queda lo dicho por el representante de México, Luis Alfonso de Alba: “Fue un abuso del ejercicio de la presidencia” y, en el segundo, se advirtió la demasía de quien recurrió al embuste.

lunes, 10 de abril de 2017

los memes están siendo aún en Bolivia una expresión de la opinión pública a los que se presta atención inusitada, pueden ser dibujos, caricaturas, textos, fotografías sobre la noticia, sus protagonista o sus destinatarios. Andrés Gómex ofrece una buena composición sobre el tema tan actual en nuestras redes.


Memes y corrientes de opinión


Andrés Gómez Vela


Desde la llegada de las redes sociales a nuestras vidas, los memes se han convertido en generadores de corrientes de opinión pública. El éxito de uno se mide en la cantidad de veces que es compartido, reproducido, reenviado o en el número de opiniones que genera.

Y para tener el pulgar levantado de la sociedad que habita las redes sociales un meme debe contener filosa ironía y fino humor entre la grafía y la fotografía. Su texto, imagen y contexto componen una unidad comunicacional que subraya paradojas, resalta incoherencias, destaca lo insólito o revela lo increíble de un ceremonioso evento. Son virales cuando desde la ficción reflejan sin ambages la realidad o la verdad de un hecho.

Un meme cumple su propósito cuando la realidad virtual que está en sus elementos informativos y comunicacionales tienen un ancla en la vida real, entonces, son bombas lingüísticas que causan estallidos de sonora risa popular, o cuando menos causan la sensación de un edulcorado sarcasmo en la consciencia pública, donde cada uno termina con una apretada risita en su intimidad.

Un meme sin correlato en la realidad o inventado para calumniar, difamar e injuriar causa rechazo popular. Aunque, con un poco de suerte puede tal vez generar dudas en la comunidad de internautas, pero difícilmente (mas no imposible) será exitoso como aquellos que han surgido del humor espontáneo de la sensibilidad colectiva.

Los mejores memes casi nunca nacen en los gabinetes de comunicación del poder, preocupados de descalificar periodistas, adversarios, dirigentes sindicales, analistas o librepensantes. Nacen en las charlas de café, en los bares, en las plazas, en las calles, en el minibús y en los grupos de WhatsApp, que, a estas alturas de la ciberhistoria, se han convertido en la antesala de lo público. Nacen en libertad y no bajo férreas líneas ideológicas.

El poder es muy serio como para divertirse con memes. Está más preocupado en infundir temor a sus acólitos, enemigos y librepensantes que en la risa popular. El poder casi siempre disfruta con el sufrimiento del otro y se enerva cuando se ríen de él y encima en su cara. Por sus características imperiales no se ríe de sí mismo y no acepta ser objeto de burla, cuando sucede algo así no paga humor con humor, sino con violencia o represión.

En verdad, es contranatura la risa en los labios del poder; no cuenta chistes, menos hace memes, pero su exagerada solemnidad o ridiculez suele desternillar de la risa a la sociedad.

Justo estos días y en estas nuevas circunstancias recordé a mi profesor Carlos Suárez que, en una de las clases en la Universidad Católica Boliviana, dijo que la opinión pública no existía, sino sólo la opinión publicada de unos cuantos letrados.

Estoy seguro que ahora no diría lo mismo porque la opinión pública no nace ya solamente en las tertulias radiofónicas, los sets de televisión, las páginas de opinión de los diarios, sino fundamentalmente en los creadores de memes, que con unas palabras y una buena composición fotográfica o gráfica pueden voltear una forma de pensar y hasta cambiar el humor de la comunidad.

No es la parte neurálgica de la opinión pública, pero cada vez más es un enorme caudal alimentado por personas que no necesariamente han leído 30.000 libros, pero sí están bien informados y tiene un innato talento de humor.

Ahora, si asumimos que la democracia es nada más que el gobierno de la opinión pública y entendemos a la opinión como la expresión entre la ignorancia y el conocimiento, podemos concluir que los memes gobiernan la opinión pública.

domingo, 9 de abril de 2017

el autor presenta tres casos de típica e inocultable violación de la CPE justamente por el mismo Régimen que la promulgó y juró respetar y hacer respetar. Ortiz Saucedo historia el andar de la C.actual y las muchas vicisitudes que atravezó hasta entrar en vigencia.


¿Es un adorno la Constitución?



Jimmy Ortiz Saucedo

El proceso de aprobación de la Carta Magna en 2009 costó muelas. A ocho años de su promulgación, recuerdo como si fuera hoy los dramáticos días que vivió la República y que la llevaron al borde de la guerra civil. El proceso comenzó con la convocatoria de una Asamblea Constituyente, en Sucre.

Su elaboración se inició en el Teatro Gran Mariscal Sucre; luego, por razones de seguridad, fue trasladada al Liceo Militar de La Glorieta. Por el mismo motivo, cambiaron la sede y la Constitución fue aprobada en el edificio de la Lotería Nacional, en Oruro. Después el texto fue sometido a una ‘comisión de estilo’, no prevista en la Constituyente. Como si esto fuera poco, el texto fue modificado en el Congreso, que no tenía potestad para hacerlo, luego de un pacto político con la oposición.

Dentro de este pacto el presidente empeñó su palabra de que no sería candidato en 2014, en una ‘maniobra envolvente’. Finalmente, el acuerdo congresal se sometió a referendo, en el que fueron ‘lavadas’ las ilegalidades de su creación.

Cuando uno ve este azaroso trajín populista de teatro, cuartel militar, lotería, conmoción popular, muertos, heridos y maniobra envolvente, podría imaginar que la dificultad de su aprobación haría que los promotores valoren y respeten en sumo grado su creación. Para desgracia de todos, no fue así. Esta Constitución sirvió apenas de pretexto para desarrollar la Constituyente como parte de un libreto totalitario ideado en el Foro de San Pablo.

Los casos de incumplimiento son muchos, a modo de ejemplo presento tres de ellos: 1) la violación del art. 168 y del pacto de caballeros que viabilizó el referéndum por la continuación con la re-re-elección de Morales; 2) la violación del art. 7 inc. h, derecho al libre tránsito, con los bloqueos recurrentes que se han transformado en un ‘deporte nacional’, perjudicando al pueblo y la imagen del país, y 3) la violación del art. 77, que declara que la educación es una función suprema y primera responsabilidad financiera del Estado, pero esto no tiene un correlato en la inversión pública, donde se invierte más en los ministerios represivos que en el de educación. Este incumplimiento hace que no vivamos en un Estado de derecho, sino sometido a los designios del jefazo y su entorno.

jueves, 6 de abril de 2017

nunca más oportunas las puntuaciones de Los Tiempos en torno al conflicto creado en la OEA con el bochorno de un Embajador que no conoce la historia. tres ejemplos de la efectividad de la Carta Democrática de la OEA nos recuerdan que sí, el documento podrá tener efectos políticos insospechables y prontos.


Costos de un alineamiento ideológico

Es de lamentar que el Gobierno nacional haya equivocado su manera de actuar en la OEA y que insista en ello, lo que implica, además, un nuevo y peligroso alineamiento con corrientes autoritarias de poder

Hay un generalizado consenso en que la actuación del embajador de Bolivia ante la Organización de los Estados Americanos (OEA) ha sido errada y que la intervención posterior del Ministro de Relaciones Exteriores respaldándolo sólo profundiza dicho error, en el entuerto provocado por el debate sobre el estado de la democracia en Venezuela luego del autogolpe de Estado provocado por la camarilla familiar-militar que gobierna ese país.

Hay que recordar que el Tribunal de Justicia de Venezuela emitió una sentencia anulando la Asamblea Legislativa y asumiendo sus funciones. Un acto antidemocrático que sólo recibió el apoyo, lamentablemente, de las autoridades del Gobierno nacional y de Nicaragua, e incluso tuvo que ser rechazado por el propio presidente venezolano (intentando eludir su responsabilidad) luego de que la Fiscal de esa nación, también adherente al Gobierno, la criticara.

Ese fue el escenario en el que se convocó a una sesión del Consejo permanente de la OEA. En el interregno, el embajador de Bolivia asumió la presidencia temporal de ese Consejo y, como tal, rechazó instalar la sesión convocada, razón por la que, siguiendo los reglamentos, se solicitó al Decano hacerlo.

Con esa forma de actuar el país se ha mostrado incapaz de ponerse por encima de sus afectos y desafectos ideológicos, condición sine qua non para ejercer una buena labor de coordinación. Más valió su acrítica adhesión al régimen venezolano, dejando un precedente que será muy difícil olvidar.

Al margen, es posible señalar que además de esta militancia ideológica, también tiene su cuota parte de responsabilidad el desconocimiento de los procedimientos y de la historia. Se debe recordar que la Carta Democrática Interamericana, aprobada el 11 de septiembre de 2001 (el mismo día de los atentado en contra de las Torres Gemelas en Estados Unidos) fue directo producto de un golpe similar, aunque no en los métodos, dado por el entonces presidente peruano Alberto Fujimori para cerrar el parlamento. La OEA no tenía instrumentos para actuar en defensa de la institucionalidad democrática y sólo la presión internacional logró que el entonces mandatario peruano convoque a elecciones en un plazo prudente.
Sobre la base de esa experiencia se fue construyendo la Carta Democrática.  Desde entonces, más allá de las veces en que se haya sugerido su aplicación, su espíritu fue el que permitió proteger a dos mandatarios alineados con el socialismo del Siglo XXI. La primera, cuando el presidente venezolano Hugo Chávez sufrió un golpe de Estado y todos los países miembros de la OEA le dieron su apoyo, factor decisivo para que recupere el poder. La segunda, cuando se derrocó al mandatario hondureño Manuel Zelaya, apoyo que si bien no evitó la consumación del golpe, sí obligó a que se convoque a nuevas elecciones libres y trasparentes.

De ahí que señalar que la aplicación de este documento responde a una presunta presión del “imperialismo” para dividir a la región sólo es un recurso retórico que no tiene sustento.

Con esos antecedentes, es de lamentar que el Gobierno nacional no sólo haya equivocado su manera de actuar en la OEA sino que insista en ello, lo que implica, además, un nuevo y peligroso alineamiento con corrientes autoritarias de poder.

martes, 4 de abril de 2017

pone al descubierto las CINCO dictaduras que persisten, Bolivia, Ecuador, Venezuela y Cuba. Maduro no pudo seguir "disimulando" y manipulando la verdad, "su golpe" fue el acabóse, el término del "teatro montado para engañar". se presentan como Democracias y son dictaduras lo afirma Carlos Sánchez abogado y politólogo del Instituto por la Democracia.


Venezuela y las dictaduras desnudas, sin careta de democracia


Carlos Sánchez Berzain*

La dictadura venezolana ha dado un golpe de estado contra la Asamblea Nacional, utilizando un fallo infame de su Tribunal Supremo de Justicia, suplantando al único órgano legítimo de Venezuela. Este crimen ha sido perpetrado con el respaldo y coordinación de los gobiernos de Cuba, Bolivia, Ecuador y Nicaragua, mostrando la naturaleza de los regímenes de Nicolás Maduro, Evo Morales, Rafael Correa y Daniel Ortega. El golpe de estado en Venezuela pone al desnudo las cinco dictaduras de la región que han perdido definitivamente la careta de democracia.

La Carta Democrática Interamericana establece en su artículo tercero que los “elementos esenciales de la democracia” son: “el respeto a los derechos humanos y las libertades fundamentales; el acceso al poder y su ejercicio con sujeción al estado de derecho; la celebración de elecciones periódicas, libres, justas y basadas en el sufragio universal y secreto como expresión de la soberanía del pueblo; el régimen plural de partidos y organizaciones políticas; y la separación e independencia de los poderes públicos”. La Carta Democrática está activada por los dos informes del Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA) Luis Almagro, sobre la situación de Venezuela, que prueban que Nicolás Maduro y su gobierno no cumplen ninguno de los elementos esenciales y que hace muchos años Venezuela tiene un gobierno dictatorial con careta de democracia.

Careta es una “mascara, fingimiento, disimulo”, es un disfraz, una simulación o engaño con la que se intenta “aparentar o hacer que algo parezca lo que no es”, se trata de “ocultar o encubrir con astucia”. Esto es precisamente lo que los regímenes de Venezuela, Ecuador, Bolivia y Nicaragua han estado haciendo y aún pretenden. Se presentan como democracias y son dictaduras. Reclaman la condición de democracias con adjetivos de acompañamiento como socialistas, progresistas, del socialismo del siglo XXI, bolivarianas o del alba, cuando en verdad se trata de un sistema dictatorial castrista-estalinista.

Los informes del Secretario Almagro prueban: que en Venezuela se violan los derechos humanos con persecuciones políticas que utilizan el poder judicial como instrumento de represión; que hay presos, perseguidos y exiliados políticos; que el “estado de derecho” ha desparecido porque Maduro y su consorcio están por encima de la ley y son la ley; que han concentrado todo el poder en sí mismos extinguiendo “la división e independencia de los poderes públicos”; que han llevado el pueblo venezolano a una crisis humanitaria que viola todos los derechos humanos; que no hay libertad ni de expresión ni de prensa; que no existe posibilidad de acción política. Lo que el Secretario Almagro demostró con sus informes es que Venezuela no es una democracia, es una dictadura, con tremendos efectos para las similares de Bolivia, Ecuador y Nicaragua, al punto que si la OEA trabajaría informes sobre estos países los resultados serían similares a los de Venezuela, con un daño devastador para el líder del grupo que es la Cuba castrista.

El castro-chavismo nucleado en el socialismo del siglo XXI y en el Foro de Sao Paolo controla hoy mismo la mayoría de votos de los 35 estados miembros de la OEA, por medio de Venezuela, Ecuador, Bolivia y Nicaragua que defendiendo a Nicolás Maduro se protgegen a sí mismos; con el petróleo venezolano manipulado como soborno a los países del Petrocaribe; con amenazas de desestabilización y generación de crisis; y con relaciones o presiones ideológicas. A partir de la crisis venezolana, la opinión pública mundial ha tomado conocimiento de esta situación y los pueblos han producido cambios y presiones que permitieron que la valentía del Secretario Almagro active la Carta Democrática. Pero hasta ahora no existen los dos tercios necesarios para sancionar al gobierno de Maduro.

La dictadura de Maduro es además un “narco estado” y existe prueba de ello con los informes de los Estados Unidos que señalan al vicepresidente venezolano, con los sobrinos de Maduro presos y juzgados por narcotráfico en Nueva York, con el “cartel de los soles” que implica altos mandos del gobierno, con las relaciones con las FARC y Evo Morales como principales fuentes proveedoras de cocaína que han convertido a Venezuela en el “eje de la droga”, con relaciones con el terrorismo de origen islámico. Esta situación también alcanza a los gobiernos de Bolivia, Ecuador y Nicaragua, tanto y más como los toca e implica la condición de dictadores.

Es en este contexto en el que Maduro produce el golpe de estado contra la Asamblea Nacional de Venezuela, siguiendo la estrategia castrista de “defenderse profundizando la dictadura”, o sea corriendo hacia delante y mostrando que no están dispuestos a dejar del poder de ninguna forma. El golpe se produce luego de ejercicios de defensa militar similares a los practicados por años por el régimen castrista en Cuba con propaganda antiimperialista, luego de haber ratificado la injusta condena contra el preso político Leopoldo López y en medio del gran esfuerzo de encubrir la corrupción de Odebrecht y el “lava jato” que toca también a sus cómplices de Cuba, Ecuador, Bolivia y Nicaragua.

El golpe de estado de Maduro en Venezuela es el golpe de las dictaduras, marca con claridad la existencia y la confrontación entre “LAS DOS AMERICAS”, la democrática y la dictatorial. La de los presidentes sujetos al estado de derecho, con división e independencia de poderes versus la de Cuba, Venezuela, Bolivia, Ecuador y Nicaragua, que es la de los jefes eternos, todopoderosos que violan los derechos humanos y quieren morir impunes en el poder. El efecto político del golpe de Maduro es mostrar que las dictaduras están desnudas, están en evidencia, han perdido la careta de democracia con la que engañaron por años, y que no es solo Venezuela, son cinco!
*Abogado y Politólogo. Director del Interamerican Institute for Democracy

lunes, 3 de abril de 2017

al casi término del bollo en Venezuela, Humberto ha tenido la ocurrencia de comparar entre Bolivia y Venezuela y encuentra varias "importantes coincidencias"...a ver qué dicenustedes!


Bolivia como Venezuela


Economía de palabras
Humberto Vacaflor Ganam



¿Qué tendría que pasar para que en Bolivia se diera una situación parecida a la absurda crisis política que vivió Venezuela?
Para hacer este ejercicio de imaginación hay que identificar el poder democrático que no esté bajo el control del MAS en Bolivia.

¿Cuál podría ser el poder democrático que un intento golpista quisiera destruir desde el propio gobierno?

Me parece que no hay ninguno, porque todos están tomados y retomados incluso, como la justicia. Si hasta los ministros del Tribunal Constitucional son cambiados a gusto del gobierno, y algunos de ellos sometidos a juicios, ¡que sus propios excolegas deben conducir!
¿Parlamento? Ni hablar. Cerrado. Ni siquiera cumple sus funciones de conocer, como dice la CPE, adónde y por cuántos días viaja el presidente al exterior. Es un adorno. O un estorbo. Este poder se cerró por de dentro, por propia iniciativa.

¿Colegios de profesionales? Ya están tomados. ¿Sindicatos, federaciones, confederaciones o Central Obrera? No, todo está en el bolsillo del MAS.

O sea que aquí no hace falta el impromtus del Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela.

Allí, el presidente del TSJ, Maikel Moreno, fue el que hizo y luego deshizo el peor desliz democrático de Sudamérica. Un desliz que recibió la “solidaridad y apoyo incondicional” del gobierno boliviano. Cuando Moreno corrigió su error, el apoyo incondicional no fue retirado, quizá porque si eres amigo, pues lo eres en la buenas o en las malas, en los aciertos y en los papelones. De otra manera cómo se entendería la solidaridad socialista. Salvo que aquello de “incondicional” tuviera que incluir algunas condiciones: que la medida no sea anulada, por ejemplo.

Maikel Moreno estuvo en la cárcel acusado de asesinar a una mujer en el estado de Bolívar y luego acusado de haber matado a Rubén Gil Márquez, y también acusado de formar parte e la “banda de los enanos”, que operaba manipulando el poder judicial. Son los méritos que hizo para llegar al cargo en este mundo al revés.

Es como si nuestro fiscal general, Ramiro Guerrero, hubiera estado metido en alguna actividad non sancta, ya sea de guerrillero, terrorista o asaltante de universidades. Y, con esos antecedentes, decidiera, vamos a imaginar, cerrar algún poder del Estado, amenazar a algún ministro.

Si se hurga, algunas coincidencias aparecen. Pero mejor no hurgar mucho.

domingo, 2 de abril de 2017

Humberto muy bien enterado de la problemática venezolana, coloca a cada "chavista" en su rol adecuado, loo que ayuda a entender la trifulca y el reacomodo en Caracas

La palabra recular significa, según el diccionario de la Real Academia, “retroceder, andar hacia atrás”, pero seguidamente coloca otra palabra más emocionante y sonora: reculón. A esta última le asigna el acto de “retroceso brusco”, que sería lo adecuado si vamos a calificar el comportamiento del honorable magistrado Maikel Moreno, presidente del Tribunal Supremo de Justicia.

Lo de Tribunal Supremo no lo dudamos, pero lo de justicia está en veremos para muchos venezolanos que no tienen ni los recursos ni las amistades poderosas para reclamar la protección que deberían dar las leyes a todos por igual.

Lo cierto es que desde el nombramiento de Maikel quedó claro que carecía de altura e independencia de criterio y que, tarde o temprano se iba a convertir en una fuente de conflictos porque se le estaba colocando allí como un espadachín alquilado por los cuatro jinetes del poder. La domesticación y sometimiento del Tribunal Supremo a la cúpula civil y militar exigía a alguien de total confianza.
El capitán Cabello había ido perdiendo poder y presencia en la fuerza armada y por ello decidió, en las postrimerías de su mandato como presidente de la Asamblea Nacional, construir un poder judicial que actuara como su ejército privado y a la vez como su “espada de Damocles”. Desde la derrota del 6 de diciembre puso todos sus esfuerzos en ello, de allí que Maikel le cayera del cielo.

Pero las rencillas internas y el estilo militar del capitán Cabello no fueron bien recibidos por todos. Padrino y Reverol exigieron su parte del pastel y Tareck el Aissami no quiso quedarse fuera porque su presunta vinculación con el terrorismo sirio y con Hezbolá lo convertía en un blanco internacional de primera línea. De forma que la cúpula del poder quedó en manos de Maduro, Cabello, Tareck y Reverol.

¿Qué hacer entonces con la Asamblea Nacional? Anularla, “una tarea fácil para Maikel”, dijo el Capitán. Todo parecía fácil hasta que el grupito comenzó a pasarle por encima a la fiscal que, ni tonta ni perezosa, decidió que ella no iba a ser cómplice de los delitos que se estaban cometiendo de una manera burda y comprometedora por los militares y las policías, porque la enrumbaban a la Corte de la Haya.

Decidió enfrentar a los militares que se limpiaban el trasero con los derechos humanos y con la Constitución, y lo hizo de una manera audaz y sorpresiva: leyó su informe anual por los medios públicos y reventó a Maikel, su enemigo, a Reverol que le faltaba el respeto y a Diosdado que nunca la tomaba en cuenta. A Maduro lo puso a bailar pero de susto. Menuda puñalada.

Lo cierto es que, más allá de los cuentos conspirativos y de las cortinas de humo que tanto abundan, lo que realmente sucedió es que la fiscal derrotó a Diosdado y lo dejó nocaut, a Reverol le ensució su famosa OLP dando cifras oficiales que obligan a su renuncia si le quedara algo de honor y a Tareck viendo para los lados y buscando a quien se le arrima para salvarse en su caída. Y a Maikel lo puso a redactar otra sentencia que, desde ya, es nula.