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jueves, 20 de abril de 2017

justa la expresión de Susana cuando se refiere a la masacre del Hotel Américas, 8 años hace.


Al pan, pan y al vino, vino


Susana Seleme Antelo


La justicia sin libertad es la dictadura, y la libertad sin justicia, la ley del más fuerte”.
Albert Camus


Nadie, ni en nombre de la libertad y la igualdad cobijadas en utopías cuya presentación alude al paraíso sobre la tierra, tiene derecho a usar la fuerza, la coerción, la represión, hasta matar, contra los que piensan diferente. Nadie, ni en nombre de religión, credo o cultura alguna, ni siquiera en aras a un supuesto progreso de los pueblos, tiene el derecho de ir contra el respeto de libertades individuales, que garantizan los derechos del hombre y del ciudadano/a.

Empero, después de declarados esos Derechos, la historia está plagada de ejemplos que hablan de retrocesos y afectan, como apunta Fernando Savater, a las bases del “socio-liberalismo, que ha sido hasta ahora, al menos desde la II Guerra Mundial, el substrato sobre el que se sostiene el sistema democrático”. Se trata de la emancipación de los individuos y su libertad, que los convierte en sujetos políticos, ajenos a cualquier vasallaje de “órdenes jerárquicas y ganaderías humanas”, como bien apunta el escritor español.

Hay quienes se suben al carro de la historia por la vía de la democracia y el voto ciudadano y desde el poder, desconocen aquel substrato liberal y lo atacan, para navegar por la deriva autoritaria, desechando la pluralidad, el debate político y la confrontación de ideas en democracia. También lo hacen desde la hegemonía de ‘mayorías étnicas’, para arrogarse el derecho de usar el poder político con el fin de ejercer una dominación social, económica y cultural total, abusiva, intolerante/intolerable.

Ese ejercicio suele estar acompañado de desvaríos continuistas, culto a la persona, pesadas burocracias extorsionadoras que socapan la corrupción y diezman el bien público, como el régimen de Evo Morales en Bolivia. Insaciables, de poder político, territorial y material, él y sus hombres han judicializado la política, mediante la violencia real y simbólica, el apremio, el chantaje, la persecución, la cárcel y los interminables juicios a los opositores políticos.

No escapa a esa represiva situación, la muerte, como aquellas del 16 de abril de 2009, con asalto al hotel ‘Las Américas’ en esta ciudad. Allí, un comando de elite del régimen asesinó extrajudicialmente a tres extranjeros, hecho que dio lugar a un tenebroso juicio político, bajo la carátula político-judicial de ‘terrorismo-separatismo’, urdido en las sombras del poder central y sus padrinos políticos externos. Sin cuerpo de delito que tuviera asidero terrorista-separatista, ni prueba alguna que lo sustente, solo el impulso político de barrer de hecho con las autonomías que se impulsaban en el país, el juicio tiene 39 imputados, tres aun presos, otros con libertad domiciliaria, algunos sometidos a procesos abreviados y muchos exiliados, solo por pensar diferente.

La violencia política de Morales tiene muchos otros nombres en 11 años de ejercicio autoritario, violatorio del Estado de Derecho y las libertades ciudadanas. Y cuando dos expresidentes, Jorge Quiroga y Carlos Mesa, el exvicepresidente Victor Hugo Cárdenas; el gobernador de Santa Cruz Rubén Costas, jefe de su partido, Unidad Demócrata Social; el alcalde de La Paz, Luis Revilla, también Jefe de su partido, Soberanía y Libertad, y el jefe de Unidad Nacional, Samuel Doria Medina presentan la “Declaración conjunta en defensa de la democracia y la justicia” (04.12.2017), el régimen se rasga las vestiduras.

Vuelvo a Camus, quien certeramente afirmó que “Cada vez que una voz libre intenta decir, sin pretenciosidad, lo que piensa, un ejército de perros de presa de todo pelaje y color ladra furiosamente para tapar su eco”. Ese ejército son los hombres del régimen de Morales y su Vice, quienes sin argumentos para contrarrestar las verdades expresadas en el documento, ladran con insultos y vituperios contra los firmantes. Ellos le dieron voz a la preocupación de la sociedad civil por el devenir de la democracia en Bolivia, y “por el poder judicial convertido en instrumento de persecución política”. También manifestaron su rechazo a la re-re-reelección de Evo Morales a la Presidencia, en 2019, intento que ya fue rechazado por la sociedad boliviana en el Referéndum del 21 de febrero de 2016, cuando el NO ganó con voto popular.

Los firmantes denunciaron “ante la opinión pública nacional e internacional las acciones gubernamentales que se planifican y se realizan poniendo en entredicho las libertades ciudadanas en Bolivia” así como “la ruptura de los límites de la independencia y coordinación entre poderes… y haber creado normas arbitrarias a su medida para facilitar acciones en contra de sus adversarios, a quienes en realidad considera sus enemigos”.

La mayoría de los firmantes como cientos de ciudadanos, están sometidos “a procesos y juicios cuyo único objetivo es descabezar a quienes expresan ideas y posiciones distintas y críticas de quienes gobiernan, para evitar la conformación de alternativas democráticas”.

Esa fue una declaración política necesaria y oportuna, cuando el régimen cocina otros manotazos a la separación de poderes para conformar un órgano Judicial y una administración de justicia mejor calzada a su medida. Buscarle ‘peros’ a esa declaración en este momento, no es loable. Que de ella salga la ‘unidad’ que requiere la oposición política futura en Bolivia, es harina de otro costal. Al pan, pan y al vino, vino.

miércoles, 19 de abril de 2017

la misma pregunta nuestra. si "cobraba por sus servicios de alcoba" entonces la tarifa era muy alta..y "si los clientes eran generosos" subsiste la duda por las cuantiosas sumas de dinero...persiste la idea del Tráfico de Influencias" Carlos Valverde


Valverde: Si Zapata era prostituta por qué hacía entregas a nombre del gobierno

             
El periodista y analista político Carlos Valverde, en su programa de opinión vía redes sociales, se refirió a las declaraciones de Gabriela Zapata, quien en su audiencia señaló que su patrimonio fue logrado gracias a sus relaciones sentimentales.

Carlos Valverde: “Pobre Gabriela Zapata, que dice que su patrimonio es fruto de sus relaciones sentimentales. Debe ser jodido y muy duro declararse puta públicamente y decir que no lo perjudicó al presidente Morales y que no se benefició de la CAMC. Entonces como puta, fue cara, porque nadie tiene un patrimonio de 711 mil dólares gastados en un año por prostituirse. Cómo explicar a sus hijos que te prostituís para conseguir todo lo que uno tiene. Como justificar 711 mil dólares, solo en el año 2015”.

“¿Para que compró la empresa Comsilium cuando estaba en la CAMC? De inmediato la ligó a construcciones militares, gracias a su relación con el presidente Morales. ¿Por qué? Si era una prostituta, ¿por qué estaba haciendo entregas a nombre del gobierno nacional?”

“Cual la necesidad de la prostituta, de estar en esta línea tan delgada que la podría perjudicar, sin embargo ella se sentaba en la oficina de la primera dama. No entiendo por qué cayó tan bajo Zapata, ¿para liberarlo al presidente?”

“Si no se metió con el Estado, que hacía hasta las diez de la noche en las oficinas de Gestión Social, que es el espacio de la primera dama. No me van a decir que ella ejercía la prostitución en ese lugar”.

“Para haber tenido un patrimonio que pasa los dos millones de dolares, ¿cuántos chinos y cuánto le pagabán? Ella se está inmolando, no por amor a Evo Morales, sino por condición”.

es el grupo de choque de Evo, lo utiliza para todo, para autoproclamarse, para bloquear, para hacer declaraciones de las más variadas, es grupo amorfo, asalariado, se presta para todo, pero no da la cara, es anómico y en ocasiones aparece armado y se moviliza allí donde Evo ordena.


Conalcam for export





Luego de una reunión con el presidente Morales, los dirigentes de la Coordinadora Nacional por el Cambio (Conalcam) emitieron un manifiesto denominado “En defensa de la vida y la paz en el mundo”, en el que condenan la guerra y rechazan el uso de armas nucleares, aunque en ninguno de los puntos mencionan al armamento químico.

Con esta expresión, los líderes campesinos e indígenas más cercanos al gobierno nacional, se hicieron eco de los rumores que afirman que, con los recientes ataques al Medio Oriente, ha empezado la Tercera Guerra Mundial. Estos señoritos que ahora se muestran tan pacifistas son los responsables del “cerco a Santa Cruz” que se produjo en septiembre de 2008 y que amenazaba con desatar la violencia en nuestra capital.

Aquella vez, milicias armadas rodearon la ciudad y en algunos puntos se produjeron enfrentamientos que dejaron como saldo un joven asesinado. Ellos mismos participaron en la toma de la prefectura de Cochabamba y en otros hechos violentos que ha usado el “proceso de cambio” para imponer su hegemonía. A lo mejor habría que averiguar el verdadero motivo de la reunión del primer mandatario con el Conalcam, una entidad que seguramente dará mucho que hablar en el camino reeleccionista, que no estará exento de abusos y de tropelías que muy bien saben perpetrar estas “palomas de la paz”.


lunes, 17 de abril de 2017

hay fechas ya imposibles de olvidar 21F es una y 21F2 es otra, un a tercera ahora 12A que Iván Arias incorpora al calendario cívico donde aparece la declaración de los SEIS que han planteado lo posible y lo deseable para preservar la Democracia y buscar la Justicia. no es documento electoral, es un mandato de UNIDAD que dice a las claras lo que BOLIVIA quiere hoy y siempre.





12A: Lo posible y lo deseable


Iván Arias Durán


El Gobierno está, cada vez más, reactivo y boquiabierto por la oposición que ha retomado la iniciativa en casi todos los frentes. En este año, por citar los más importantes, el régimen fue sorprendido por la convocatoria ciudadana a festejar el 21F y por la emergencia de seis líderes opositores el miércoles 12 de abril (12A).En el primer caso pensaron que la idea era una locura, que no tendría respaldo popular; pero tuvieron que quedarse callados ante la contundencia de las concentraciones que pedían respeto a la CPE y no a la reelección.

Sobre la salida de los líderes políticos, tuvieron que tragar mucha saliva antes de contestar, pues, ni se la olían.

Me imagino que ver la foto les sacó ronchas de temor y sufrimiento, porque estaban seguros que la oposición sería incapaz de sentarse bajo un mismo objetivo. Los seis líderes suman, entre todos, 150 juicios seguidos por el gobierno. Creyeron que el exilio de cientos de bolivianos, el encarcelamiento de otras decenas, la persecución a periodistas independientes, la cooptación de los medios de comunicación, el acoso judicial a Samuel, el encarcelamiento de Leopoldo, Ernesto y Eduardo León; además del maltrato y desprecio legal a Gualberto Cusi, los tendría divididos, atemorizados y agazapados en sus respectivas trincheras.

Pero, se equivocaron. Este 12A los seis líderes, por encima de sus diferencias y primando el bien común de la patria, firmaron un pronunciamiento donde el primer pedido es frenar la persecución política; el segundo, respetar al voto del referendo del 21F; y el tercero, conformar una comisión extraparlamentaria independiente para evaluar a los candidatos postulantes a magistrados. El documento suscrito termina diciendo que trabajarán unidos para denunciar nacional e internacionalmente “las acciones gubernamentales que se planifican y se realizan poniendo en entredicho las libertades ciudadanas en Bolivia”. Anticipan que, entre otras acciones, impulsarán “un informe serio y documentado” de la persecución contra la oposición a lo largo de los 11 años de gestión de Morales.

Esta acción ha sido, por el grueso de la ciudadanía, valorada como un gran gesto que abre la expectativa que ya no estamos desamparados y que hay ojos vigilantes, voces dispuestas a denunciar y personas dispuestas a actuar, de forma unida, en defensa de los derechos civiles y políticos. Sin embargo, como siempre, no se puede contentar a todos, pues, no falta los perfeccionistas: que por qué no se invitó a otros líderes, que por qué solo hombres; que por qué no hablaron del futuro y solo se centraron en cosas coyunturales; que por qué parecían monolitos incapaces de sonreír; que por qué no invitaron a agrupaciones ciudadanas que se las jugaron el 21F; que por qué no hablaron de las elecciones? Y los más radicales, los defenestraron diciendo que todos ellos son el pasado.

Los que tanto hablan de renovación y cambio en los liderazgos, por qué no salen de Facebook y se ensucian los pies, dando la cara y haciendo política abierta? Quien les impide decir que quieren construir y ser poder alternativo? “Salgan de sus asientos y propongan. Dejemos de creer que el país es una página web y que nuestro rol se limita a criticar sin proponer. La construcción de un país requiere del concurso de todos” (Lorena Sugier)

No se trata de una unidad electoral, no estamos en tiempo electoral, sino de una unidad natural. No tienes que ser gran analista para ver que estamos ante un gobierno que, cada día más, asfixia las libertades y que, por ello, se debe dar la unidad natural de las fuerzas democráticas.

Eso pasó en Chile con la dictadura de Pinochet, y eso pasó aquí con las dictaduras de Banzer y García Mesa. En esos casos, se disuelven las diferencias ideológicas y los líderes y ciudadanos pasan a defender la democracia, como bien común. Con el gobierno de Evo Morales, las libertades y el estado de derecho, al igual que en Venezuela, están cada vez más limitadas a nombre de una ficción de revolución. Es de ciegos no darnos cuenta que hace rato, esto se ha convertido en un absolutismo, en un gobierno abusivo y despilfarrador del bien público, en favor de la corrupción de una casta detentadora del poder.

A nombre de todos los bolivianos, se están haciendo cosas que los vecinos y el continente, tarde o temprano, nos las van a cobrar. El embajador Sacha Llorenti, desde la ONU, ha alineado al país con Rusia, Irán y Corea del Norte para defender al tirano Sirio que asesina niños con gas sarín. Esto es inaudito. Sacha no puede defender a un criminal, respaldándose en el nombre de Bolivia. No puede poner en riesgo la causa marítima y, peor aún, irradiar la imagen de un país “templo del narcoterrorismo”.

Los que actuamos desde las agrupaciones ciudadanas durante estos 12 años de resistencia, debemos tener bien claro que el pronunciamiento del 12A, es la respuesta y respaldo a las causas democráticas que, hasta hoy, defendíamos desde los foros y redes sociales. Producto de nuestra resistencia hemos comprometido a los líderes políticos, llevar adelante acciones dentro y fuera del país. Desde las redes hemos pedido señales de unidad y, con las limitaciones propias del proceso, han reaccionado. No estamos solos, nos acompañan.

No es la oposición deseable, pero es la que hoy existe para defender la democracia. Su unión es nuestra victoria. La respuesta de los seis líderes democráticos de Bolivia se suma a la nuestra, para decirle al régimen basta, no destruyan más la patria! En todo caso, sus actos futuros nos dirán si valió la pena la esperanza.

uno de los 6 que han firmado un trascendental documento opuesto al Régimen es Carlos Mesa que explica su postura con claridad en el texto que sigue. es en todo caso una toma de posesión en favor de la Democracia y de la Justicia en un Estado pleno de Derecho.


Sobre nuestra declaración del 12 de abril

Lo que los bolivianos esperan es una propuesta de futuro tanto de unos como de otros. Si logramos instalar esa idea, Bolivia habrá ganado. Es no sólo posible sino deseable, que se ponga en el tapete más de una visión del horizonte que queremos, pero antes es imprescindible que las reglas democráticas se respeten y se cumplan.

La batalla por la democracia es una acción permanente de la que depende la salud de este bien superior de la sociedad boliviana.

Durante los once años de gobierno del Presidente Morales nuestra democracia estuvo condicionada por la conformación de una sólida mayoría que permitió la imposición de la hegemonía de un partido político que llevó adelante un significativo proyecto histórico. Nacido del voto popular, no de una revolución violenta, ese proyecto estuvo a caballo entre los condicionantes de la limitación del poder inherente a nuestro modelo republicano, y sus tendencias intrínsecamente autoritarias. La democracia, entendida como un sistema de controles y equilibrios y sustentada en la limitación del poder, no es el tipo de agua en la que el Movimiento al Socialismo se mueve con comodidad. Por eso, su meta estuvo siempre marcada por la búsqueda del poder total, más allá incluso de la razón inicial de su llegada al gobierno que tenía que ver con una transformación profunda del país.

En todo este tiempo la oposición no pudo enhebrar una respuesta adecuada. Primero escogió la confrontación de poder a poder, incluido el escenario de la violencia. En 2008 el gobierno demostró que en ese terreno y en ese momento de la historia su fuerza era mayor, pero lo era también la legitimidad de su mandato popular. La derrota de los opositores fue dramática y apuntaló el discurso implacable de respuesta gubernamental. Baste ver dónde están ahora los ex gobernadores José Luis Paredes, Manfred Reyes Villa, Mario Cossío, Ernesto Suárez y Leopoldo Fernández. Fue la aplicación de la lógica del todo o nada, del amigo enemigo, del todo con nosotros nada en nuestra contra…del uso, en suma, de un vendaval que arrasó con el estado de derecho.

Fue la descarnada comprensión de que poder y proyecto eran una sola cosa. Desde el principio de la gestión se buscó y se logró el control del Legislativo y el descabezamiento y control de los Órganos Judicial y Electoral. La oposición intentó desde 2009 una respuesta no sólo fragmentada sino electoralista, el resultado a nivel nacional puso en evidencia que ese no era el camino. La carga simbólica y el poder de convocatoria del Presidente estaba muy por encima de los liderazgos de oposición, como se comprobó en 2009 y 2014. Esa evidencia engañó al propio gobierno y le hizo pensar que todo estaba ganado y todos los hilos estaban bajo su control. Las elecciones subnacionales primero, las elecciones judiciales después y el Referendo del 21 de febrero finalmente, demostraron que el poder discrecional y absoluto cansa y genera rechazo.

Quienes defendemos una visión diferente de lo democrático tardamos en entender que la unidad es un imperativo, no para organizar un frente electoral, sino para defender valores. El comprensible cálculo de costo-beneficio de no juntarse con este o este otro jefe político o exmandatario, por su pasado, porqué está mas a la derecha o más a la izquierda, porque su cercanía “te perjudica”, fue siempre una gran noticia para los gobernantes.

Una parte muy significativa del pueblo boliviano nos dio una lección a todos. Lo que no se lograba en la cúpula se expresó con gran claridad en las urnas y en las calles. Lo que estaba y está en juego son cuestiones esenciales: la independencia y separación de poderes, el respeto al estado de derecho, el sometimiento a la Constitución, y la transformación radical de un sistema judicial podrido hasta las raíces. Era imprescindible responder a la demanda, no inventarla, el clamor se había instalado desde 2011. Se trataba, en consecuencia de un imperativo. Lo que hicimos el 12 de abril fue eso, responder a un mandato, comprometernos a defender una forma de convivencia, recuperar las bases de una vida en comunidad regida por la Constitución y las Leyes, para que el día de la próxima elección nacional quienes crean ser los candidatos idóneos a la presidencia y —sobre todo— el pueblo que los elegirá, tengan la certeza de que lo harán en el contexto de unas reglas razonablemente justas y equilibradas y con instituciones —sobre todo la referida a la justicia— más creíbles.
Esto es el legítimo juego democrático, no otra cosa.

El gobierno debe entenderlo así. No tiene mucho sentido que su respuesta a esta iniciativa de la oposición sea coleccionar adjetivos descalificadores, agravios personales y cuentas de un pasado que, en sus profundas sombras, nadie quiere repetir. Quienes gobiernan deben entender a su vez que tienen un pasado y que ese pasado también tiene profundas sombras. Lo que los bolivianos esperan es una propuesta de futuro tanto de unos como de otros. Si logramos instalar esa idea, Bolivia habrá ganado. Es no sólo posible sino deseable, que se ponga en el tapete más de una visión del horizonte que queremos, pero antes es imprescindible que las reglas democráticas se respeten y se cumplan.
El autor fue presidente de la República.

Twitter: @carlosdmesag

sábado, 15 de abril de 2017

el descrédito de García Linea es mayor, cuanto más insulta y ataca a los opositores. ahora debe aceptar el reto que él mismo lanzó sobre un debate con los SEIS, juntos ha dicho el Vice, cuando la opinión reclama sea UNO por UNO.


Tuto a García Linera: ya nadie cree sus cuentos

El expresidente Jorge Tuto Quiroga lamentó que el Gobierno salga nuevamente al escenario con argumentos que faltan a la verdad. En esta oportunidad, el Vicepresidente que busca justificar la pérdida en las urnas el 21 F y la relaciona con Gabriela Zapata.

“El cuentito de Zapata en boca del vicepresidente Álvaro García Linera ya nadie le cree, está plagado de inexactitudes, distorsiones y mentiras. El que reconoció que tenía la relación (Morales con Zapata) fue el Vicepresidente, que el hijo estaba y requería atención en Chile fue el Vicepresidente”, afirmó.

Asimismo, calificó al Gobierno de Morales como “campeones mundiales en corrupción, en insultos, en los trillados conceptos que utilizan y que nadie se traga”.

En tanto, el senador Óscar Ortiz de Unidad Demócrata, a tiempo de expresar su satisfacción por la coincidencia de los expresidentes y dirigentes políticos, señaló que nuevamente se tiene que lamentar la agresividad con la que responde el Gobierno y que lógicamente no le va a gustar la declaración conjunta porque denuncia los atropellos en los que incurre.

“Este pronunciamiento no es un acuerdo electoral, es un encuentro, una coincidencia  en los principios y los valores de la democracia”, dijo Tuto Quiroga.

viernes, 14 de abril de 2017

elogio a las "cebras" gran iniciativa que copian en muchos países...por cierto que regulando el paso de vehículos y peatones en pleno centro de La Paz, dejan lecciones de convivencia dignas de imitar...Erika Brockmann enriquece la idea con nuevas iniciativas. bien Erika, aplausos!


Cebras, ciudadanía y nuevas iniciativas a imaginar

Ha sido grato inaugurar abril, mes de la niñez boliviana, celebrando que la Cebra, ese personaje urbano paceño que enamora a la gente de ‘a pie’, extienda su presencia en otros municipios y sea reconocida como un fenómeno mundial. No hay duda, la adopción de esta vistosa mascota citadina, ahora quinceañera, fue un acierto para implantar hábitos favorables, respetuosos del derecho del peatón y de las normas viales. Sin embargo, tras el elogio a un programa declarado Patrimonio Cultural e Inmaterial de la Ciudad, sigue la gran interrogante.

¿Cuánto tiempo más deberán las cebritas asegurar su vivaz presencia para tranquilizar a peatones atemorizados por un tráfico vehicular indomable? ¿hasta cuándo sus señales serán imprescindibles para que malhumorados o despistados conductores de vehículos públicos y privados decidan frenar cuando corresponda?  Hacen mal los que reclaman al Gobierno Municipal por la falta de  una cebra disciplinadora en las esquinas más concurridas de la ciudad, cuando lo que correspondería es censurar e interpelar a aquellos cuya tozudez impide adoptar para sí mismos las normas que las cebras se desgañitan años por hacer cumplir. 

Es cierto, no es fácil cambiar los hábitos colectivos que atentan contra la calidad y calidez de la vida en las ciudades, pero tampoco es imposible. El rol pedagógico y transformador de comportamientos urbanos ejercido con éxito por los servicios de Puma Katari y el Teleférico así lo demuestra. 

Hace algún tiempo, me permití sugerir la necesidad de institucionalizar el sello adhesivo vehicular de Yo Cebra (o algo parecido) como símbolo sustituto y garante de respeto a la franja peatonal en ausencia de estas. Certificación visible cuya adopción como distintivo visual en el vehículo debiera ritualizarse con el compromiso de sumarse a la revolución de “nuestro comportamiento” urbano. Sería el mejor tributo a la ciudad y a las cebras cuyo aporte y potenciales servicios debieran extenderse y concentrarse a otras áreas de interés para la comunidad, cuya lista de retos es de nunca acabar. Imagino, por ejemplo, la ampliación de su accionar a la educación de maestros y escolares en el manejo de la basura por ellos producida, la misma que suele inundar las calles adyacentes a sus unidades educativas o a fomentar y vigilar el cuidado de la infraestructura educativa y otros espacios públicos. Sería interesante involucrarlas como incentivo en acuerdos con promociones en prácticas de cuidado de los niños más pequeños y aportar con compromiso a la seguridad ciudadana en las escuelas. Es cierto, las cebritas estimulan la imaginación y la creatividad en estos asuntos. Todo vale con tal de promover una ciudadanía más responsable y educar para una convivencia urbana más amigable