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lunes, 6 de diciembre de 2010

también el padre Xavier Albó considerado pro evista ha condenado las reacciones en contra del Obispo Solari y ha reclamado mayor cordura



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Como cristiano, pretendo comprometerme con la Buena Nueva de Jesús y, como boliviano, me siento muy convocado, como tantos otros, por el actual proceso de cambio hacia un país diverso pero de iguales en oportunidades y unidos para construir juntos nuestro Buen Vivir. por Xavier Albó
es antropólogo lingüista y jesuita.

Por eso me duele la reciente guerra verbal entre eclesiásticos y gobernantes. Nos polariza en vez de ayudarnos a buscar y construir puntos de encuentro, que no faltan y bien los necesitamos. ¡Hay tanto en común entre aquella Buena Nueva y ese Buen Vivir!
1. El contexto. La Iglesia Católica no es homogénea. Al estar tan extendida y vinculada con sectores sociales tan dispares, hay harina de muchos costales no sólo entre los laicos o “cristianos de base” sino también entre clérigos, religiosas y jerarcas.

En un polo hay sectores que se oponen a los cambios de forma casi militante, quizás para defender sus viejos privilegios de cuando había una obsecuencia mutua entre Iglesia y Estado. En el otro polo está la Iglesia comprometida, que antes y ahora considera que su vocación cristiana implica buscar y construir la nueva sociedad ya en este mundo. Evo y otros muchos saben que encontraron en ese polo buen refugio frente a dictaduras y apoyos para capacitarse y fortalecer su organización; ahora bastantes nos reencontramos en el actual proceso de cambio. En medio, está la gran mayoría que deambula entre esos dos polos.

2. El impase. Empezó con el discurso de Mons. Pérez al inaugurar la reunión anual de la Conferencia Episcopal el 11 de noviembre. Los medios extractaron algunas de sus frases y las lanzaron a los cuatro vientos. Violentas fueron las reacciones de algunos gobernantes y exageradas las reacciones de algún obispo. Prevaleció un triple “sentido de cuerpo” —oficialistas, opositores, eclesiásticos— por encima del análisis sereno y dialogante en que cada uno procura ponerse en el pellejo del otro interlocutor. Mi reacción entonces y ahora es: ¡Bajemos el tono! ¡Busquemos puntos de encuentro para juntar esfuerzos!

3. La yapa. El día 18, Mons. Solari manifestó a un periodista su preocupación por problemas que ha percibido y escuchado en el Chapare, que es parte de su jurisdicción eclesiástica. He escuchado varias veces los cuatro minutos y medio de grabación y encuentro su mensaje respetuoso, matizado y con testimonios dignos de ser considerados. Es comprensible que algunos, por los ánimos ya exacerbados desde antes, se precipitaran a pedir su retractación o expulsión. Pero no sería correcto. Y a buena hora Evo ha declarado que no comparte esa opinión.

La cercanía entre esas declaraciones y las tensiones anteriores hace pensar a Evo que todo podría haber sido orquestado. Quizás habría sido mejor que Solari se expresara en otro contexto y por otras vías. Pero si el Gobierno se limita a descalificarlo como parte de un complot, me temo que ello rebotará contra su propia credibilidad.

4. Hace años que no piso el Chapare y me faltan datos para evaluar lo que allí sucede ahora. Pero es claro que, desde que Carlos Mesa aceptó el cato de coca y Evo retiró incluso a la DEA, hay menos tensión en el área. A su manera, ahora se cumple mejor lo que los obispos pidieron en su carta pastoral Tierra, madre fecunda para todos (2000 nº 176): “que se evite considerar a los campesinos sólo como parte del problema y que, más bien, se reconozca su derecho a ser parte de la solución”.

En esa misma línea, debemos empeñarnos juntos ahora para superar problemas como los que gente de la zona comenta a Mons. Solari y que el propio Evo y la policía reconocen.

viernes, 3 de diciembre de 2010

reiventar la historia. hacerle creer al mundo que comenzó en 2006. negar a los héroes de la independencia, descolonizar y a los que tumbaron dictadors

Muchas generaciones de bolivianos aprendieron a leer con libros, cuyas únicas imágenes eran las del cerro Illimani, de llamas, vicuñas y alpacas y también figuras de niños aymaras corriendo en el Altiplano. Eso no tiene nada de malo, pero jamás un chico de Roboré (Santa Cruz), Puerto Rico (Pando), de Magdalena (Beni) o de Padcaya (Tarija), pudo ver en aquellos textos un jaguar, una anta, ni siquiera un toro cebú o un racimo de uvas en los valles del Guadalquivir. Los héroes que se conocían eran Túpac Katari, Pedro Domingo Murillo y cuando mucho Juana Azurduy. Conocer la vida de Warnes, de Muiba o de Cañoto era prácticamente imposible en aquellos años, hasta que por fin, y no hace mucho de esto, se aprobaron los libros “regionalizados”, de tal manera de reflejar en la educación primaria, la diversidad y riqueza cultural del país. Ese pequeño logro de la educación boliviana, que se dio por medio de la descentralización administrativa y por un atisbo de sentido común que tuvo el centralismo paceño, quedará totalmente anulado con la nueva ley educativa que impulsa el Estado Plurinacional.

Un régimen que pretende reinventar la historia, mejor dicho, que quiere hacerle creer al mundo que la historia boliviana comenzó el 2006, no podría dejar a la educación de la niñez y la juventud como un cabo suelto. A nombre de la descolonización, quiere negar a los protagonistas de la Independencia, a los forjadores de la democracia y a los que lucharon contra las dictaduras, aquellas que jamás conocieron los conductores del proceso de cambio.

Con la nueva ley educativa, el Gobierno no sólo está profundizando el centralismo que impone mallas curriculares en las escuelas desde Pando hasta Tarija, sino convertir a los establecimientos educativos en centros de adoctrinamiento y en eso lleva ya bastante camino recorrido. En Santa Cruz, cientos de maestros han sido reemplazados por profesores traídos especialmente desde otros distritos con la cabeza y la vocación puestas en la ideologización de los educandos. Ya lo dijo el vicepresidente García Linera, que algún día verá ondear la bandera wiphala en todo el oriente boliviano y eso no es lo negativo, sino que aquello será una imposición a costa de los símbolos que identifican a la gente de esta parte del país, que se quedará sin derecho a expresarse, sin la posibilidad de generar una identidad y su única salida será la de asimilarse a otras manifestaciones. Lo de “plurinacional” debería cambiarse por la “aymarización”, el verdadero sentido de esta nueva etapa de la conquista del poder, cuyo objetivo es dominar la cultura y arrancarle el alma a los pueblos. Se trata del ataque más artero contra la libertad.

Ojalá el cambio en la educación sirviera para insertar a Bolivia en los desafíos de la sociedad moderna. Que se debatieran contenidos y también que se discutiera la calidad de la enseñanza. Alguna vez dijo un ministro que las escuelas bolivianas formarían pequeños “sociólogos” ¿para qué? Para seguir produciendo leguleyos, en lugar de preparar a los niños para la globalización, para interactuar con chinos y europeos, para manejar nuevas tecnologías, enfrentar a la ciencia sin complejos y contribuir a la única revolución que va a prosperar, que es la del conocimiento.

Con la nueva ley educativa, el Gobierno no sólo está profundizando el centralismo que impone mallas curriculares en las escuelas desde Pando hasta Tarija, sino convertir a los establecimientos educativos en centros de adoctrinamiento y en eso lleva ya bastante camino recorrido. En Santa Cruz, cientos de maestros han sido reemplazados por profesores traídos especialmente desde otros distritos con la cabeza y la vocación puestas en la ideologización de los educandos.

jueves, 2 de diciembre de 2010

nada menos que Rockefeller el más grande magnate imperialista que visitó Bolivia recomendó como Evo atacar a los católicos...(bajoelpenoco)

En 1968, el magnate y ex vicepresidente de Estados Unidos, Nelson Rockefeller, hizo una gira por América Latina y entre otras cosas observó el papel que desempeñaba la Iglesia Católica en la región. En un informe que redactó para su gobierno dijo que la Iglesia ya no era “un aliado seguro para Estados Unidos”. “El catolicismo –dijo-, se ha convertido en un peligroso centro de revolución potencial” y recomendó reemplazar a los católicos latinoamericanos por “otro tipo de cristianos”. El multimillonario también sugirió a la Casa Blanca la promoción de las llamadas “sectas” fundamentalistas que brotaban del florido árbol pentecostal estadounidense y así fue. Mientras que la Iglesia católica jamás cambió su vocación humanizante y comprometida con los más necesitados, el protestantismo, cuya política es no involucrarse en asuntos “terrenales” y concentrarse sólo en la salvación de las almas, creció de manera notable gracias al impulso que le dio Estados Unidos. Quién iba a creer que algún día, un “revolucionario” de la talla de Evo Morales coincidiría nada menos que con Rockefeller.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

bajo el penoco pide que "las cosas claras" deben mostrarse de parte del Defensor de los Cocaleros

El Gobierno parece haber reconocido su derrota en la pulseada con el arzobispo de Cochabamba, Tito Solari, y ha vuelto a atacar al rival de siempre, el cardenal Julio Terrazas, porque además de cruceño, es autonomista. Y mientras lo ataca, supuestamente porque el líder de la Conferencia Episcopal está en contra del “proceso de cambio”, anuncia la profundización del diálogo con las iglesias evangélicas, tal vez porque las considera más dóciles y menos respondonas. Y pruebas no le faltan ya que el Defensor del Pueblo, Rolando Villena, es un obispo metodista y en el reciente conflicto por los “niños del Chapare” no tuvo reparos en alinearse con los cocaleros y algunos otros talibanes que le han estado dando duro a los católicos. Tal vez los evangélicos traten de ganar espacio y sobre todo feligreses, pero antes que nada, deberán manifestar públicamente su posición en relación al narcotráfico, los niños y las drogas y todas las preocupaciones que han estado manifestando los obispos. A lo mejor ellos ven una “taza de leche” y sería bueno que lo digan, así las cosas quedan bien claras.

martes, 30 de noviembre de 2010

una epístola a los chapareños en broma y en serio cuando "nuestro enemigo el Diablo que se ha posesionado del alma de los cocaleros" contra Tito

Carta de Paulino Huanca a los Chapareños. Hermanos y colegas pecadores: Con motivo de la Primera Dominica de Adviento, les envío un cariñoso aunque severo abrazo porque acabo de enterarme de que nuestro enemigo el Diablo se ha posesionado del alma de algunos dirigentes de sindicatos y federaciones de Cocaleros, quienes han declarado persona non grata al arzobispo de Cochabamba monseñor Tito Solari, amenazándolo con expulsarlo del país por espaguetti, ravioli y tenore italiano.

En esta época litúrgica del Adviento cuando celebramos el anuncio de una luz que llega y que se transformará en sol cuando nazca el Redentor que iluminará el Universo, Bolivia, Cochabamba, el Chapare y también Sinahota e Ivirgarzama, no es posible que algunos dirigentes sindicales que obedecen a designios políticos socialistas y kataristas manchen nuestra historia queriendo separar al Pastor de sus ovejas.

Un Pastor nunca podría ser declarado persona non grata por algunas ovejas negras, no de piel, sino de lana, para que no me digan racista, porque el verdadero pastor es el que da la vida por sus ovejas, sean éstas de lana blanca o de lana negra, sean ovejas fieles e inocentes, u ovejas descarriadas como algunas que conocemos.

Acaba de ser promulgada una ley contra el racismo y ahora resulta que algunos tratan de echar del Chapare, de Cochabamba y de Bolivia a monseñor Tito Solari, un italiano vero que el único pecado que ha cometido es mostrar su preocupación por el crecimiento del tráfico de las drogas en el país, algo que sabemos todos los bolivianos y en especial aquellos que viven en el Chapare, que ahora se hacen los ofendidos, como si ellos no lo supieran. Tuti le mondi sabe que el cultivo de la coca en Bolivia sube cada vez más y con él se incrementa la fabricación de la cocaína, su tráfico ilegal y también el consumo de la droga porque es axiomático que los países que producen droga también la consumen. He ahí el peligro, hermanos del Chapare y no se los dice un obispo boliviano que nació en Italia, sino un pecador muy parecido a ustedes, hermanos chapareños, aunque muy diferente de los políticos y de los magnates ahora conocidos como los barones de la Coca.

Mientras toda la cristiandad se prepara en las témporas de Adviento a recibir a nuestro Salvador Jesús, algunos dirigentes socialistas y kataristas se ocupan de declarar persona non grata a monseñor Tito Solari, arzobispo de Cochabamba. Ése es el motivo para que este hermano paceño y cochabambino les dirija esta epístola que no es una parodia de las epístolas de San Pablo, sino una carta angustiada y severa de un gremialista, contrabandista (sólo en épocas prenavideñas) y periodista durante las noches.

No caigan, hermanos del Chapare, en las iniciativas para atacar a las autoridades de la Iglesia que siempre se opondrán al materialismo ateo de los socialistas–kataristas a quienes no les preocupa la propagación de los cultivos de coca en todo el país y del tráfico de drogas que aumenta cada día, como sabemos todos, ustedes los chapareños y la mayoría del pueblo boliviano.

Chapareños: “Todos los que en ti esperamos no seremos confundidos”.

lunes, 29 de noviembre de 2010

la economía nacional no necesita de la cocaína para poder crecer. tiene riquezas y medios que no apelar a las mafias. La Prensa de LP editorializa

El Gobierno debería investigar y poner freno a las actitudes criminales de los narcotraficantes que involucran a niños en sus delictivas actividades…

El Gobierno tiene mucho que hacer para solucionar los problemas de la pobreza que afecta a seis de cada diez personas. Estamos en los últimos lugares mundiales de desarrollo humano y es urgente salir de esa condición. Pero para ello habrá que dejar más espacio para utilizar los mecanismos más adecuados que generen la riqueza que beneficie a todos y no emplear todo el tiempo en sepultar a críticos independientes o adversarios políticos, con y sin razón. Lo peor es que, la mayor parte de las veces, el Gobierno y el oficialismo lo hacen sin razón porque pretende ocultar realidades o acabar con quien o quienes puedan resultarle incómodos o riesgosos para sus pretensiones hegemónicas.

El Gobierno debe reflexionar sobre la realidad del país, sin considerar que no todos los que revelan hechos dolorosos o ilegales, como lo hizo el obispo Tito Solari, lo están haciendo para desprestigiarlo o hacerle quedar mal ante una sociedad sobre la que quisiera proyectar una imagen positiva.

Las afirmaciones de monseñor Solari acerca de que en algunas zonas del Chapare hay niños y jóvenes que se dedican a comerciar cocaína en horas de la noche, las de otras organizaciones que señalan que hay leyes que están violentando la libertad de expresión, que se ha eliminado la presunción de inocencia, que existe preocupación por la ausencia del debido proceso en juicios contra algunos políticos opositores no son otra cosa que constataciones de lo que está sucediendo en nuestro país.

El Gobierno, en lugar de tratar de convencer a la sociedad de que quienes hacen tales afirmaciones son sus enemigos —así se trate de representantes de la Iglesia Católica o de organizaciones apolíticas o independientes— que quieren desestabilizarlo, que le hacen el juego a la derecha o que son antipatriotas que están contra el cambio, debía agradecerles porque se trata de hacerle ver los problemas que enfrenta el país y que requieren urgente solución.

La reacción de algunos políticos oficialistas y de dirigentes cocaleros del Chapare que pidieron la expulsión de monseñor Solari, acusándolo de mentir, dejó la impresión de una reacción muy torpe. Sin embargo, el propio Comandante General de la Policía confirmó que el narcotráfico está usando a menores de edad para participar en esa actividad ilícita.

En lugar de negar categóricamente esas afirmaciones serias, finalmente confirmadas por la máxima autoridad policial del país, el Gobierno debería agotar sus recursos para investigar y poner freno a las actitudes criminales de los narcotraficantes que involucran a niños en sus delictivas actividades y a corregir los errores que está cometiendo.

El Gobierno tiene posibilidades de corregir todos sus errores, de desempeñarse en el marco de la ley y de la justicia, de dejar de practicar aquellas acciones autoritarias que dañan su imagen porque generan indignación en algunos sectores de la sociedad que ven con impotencia cómo se irrespetan las leyes.

Bolivia tiene todo para crecer y mejorar los niveles de vida de todos los ciudadanos bolivianos. Ahí están las inexploradas y menos industrializadas riquezas. Habrá que ponerse manos a la obra y dejar de lado las inclinaciones al rencor y el odio.

viernes, 26 de noviembre de 2010

pobre general Nina. resultó pagando el "pato de la boda" Evo lo trató mal. ahora qué hacer? culpar a los periodistas que le tergiversaron.xenofobia!


Los dirigentes del Trópico de Cochabamba que amenazaron con expulsar de Bolivia al arzobispo Tito Solari no sólo habrían incurrido en un claro acto de intolerancia, sino que también estarían violando la Ley contra el Racismo y la Discriminación recientemente aprobada por el oficialismo. “Parece que es italiano, vamos a pedir que se vaya a su país”, dijeron los dirigentes cocaleros, incurriendo en una expresión de xenofobia tipificada como delito en la norma mencionada y penalizada con prisión. ¿Se atreverá el gobierno a pone en práctica la ley contra sus propias bases? Otros que al parecer habrían roto las restricciones de la Ley contra el Racismo son los funcionarios o consultores de Naciones Unidas que elaboraron el último Informe de Desarrollo Humano del PNUD, “Los cambios detrás del cambio”, donde se realiza una distinción discriminatoria de la “ética del trabajo” en el occidente “colla” del país y la del oriente “camba”. En el primer caso, según los tecnócratas de la ONU, imperan los valores de la perseverancia y el ahorro, mientras que en el segundo habría una “mentalidad que tiene el presente como horizonte”, lo que se traduce en personas que “trabajan y beben”. ¿Se animará el gobierno a procesar a los mismos funcionarios de Naciones Unidas que avalaron su ley?