Vistas de página en total

lunes, 31 de enero de 2011

cundo el delito es cometido por un colectivo, "deja de ser delito" para un gobierno que no juzga la toma de la propiedad (ED.SC)

Se supone que un país donde rige el Estado de Derecho tiene la obligación de ofrecer garantías jurídicas a los inversores –nacionales y extranjeros- en iniciativas privadas. Lo contrario significa no sólo abrir las puertas a la comisión de delitos, sino que hace sospechar que también se da vía libre a la impunidad de los transgresores de la ley. La reciente toma de la mina de estaño Laramcota, en el departamento de La Paz por campesinos y cooperativistas mineros no es, en absoluto, un caso único. Para pesar de la ciudadanía y la opinión pública, los avasallamientos de la propiedad privada en el área de producción extractiva minera son más frecuentes y penosos de lo que cabría esperar.

Los avasallamientos constituyen una figura delictiva que merece sanción, según las normativas legales vigentes del país. Si hemos de creer que en la nueva Constitución Política del Estado se especifica el respeto a la propiedad privada, lo menos que se espera es que se pase de las palabras a la acción. El Gobierno está en la obligación de demostrar ante propios y extraños que lo suyo no es sólo retórica fácil y demagógica sobre un asunto que concierne a la actividad minera, de suya vital y estratégica para el país, sino ante todo posturas y prácticas coherentes con el discurso. Se hace preciso, por tanto, sentar la presencia del Estado allá donde haga falta, con el imperio de la ley.

Se conoce que el Estado enfrenta cerca de treinta conflictos mineros no solucionados en seis departamentos. Estos conflictos han sido las más de las veces tomas ilegales y denuncias de contaminación ambiental. Los protagonistas son a menudo cooperativistas mineros y campesinos comunarios. Los conflictos se han dado en los tradicionales departamentos mineros como Potosí, Oruro y en menor medida La Paz. Sin embargo, también hay problemas en Beni, Pando y Santa Cruz. Desde 2004 se han registrado más de doscientos casos de avasallamiento de concesiones mineras, chicas, medianas y cooperativas, más frecuentes desde el alza del precio internacional de los minerales.

Sin embargo, y desde donde se vea, los avasallamientos son un delito al cual se debe poner freno cuanto antes. Esto quiere decir que los transgresores deben ser obligados a asumir su plena responsabilidad ante la ley. No sólo responder por la interrupción del trabajo productivo, que ya causa perjuicios de diversa índole, sino por aquellos daños ocasionados por la toma violenta de una propiedad privada. Los concesionarios están en su pleno derecho de exigir se precautelen sus inversiones, y también que se proceda a las reparaciones pertinentes cuanto antes. El hecho que las autoridades nacionales del sector estén plenamente conscientes del problema puede alentar soluciones duraderas.

La toma de la mina Laramcota no es más que el último eslabón de una cadena que no parece tener fin. Y es, además, el fiel reflejo de la inseguridad jurídica a la que está expuesto el inversionista nacional o extranjero en Bolivia. Conviene recordar que esta inseguridad en el terreno de la producción minera se extiende a otros campos productivos igual de sensibles e importantes. Es posible que se proceda al desalojo de los avasalladores de las propiedades afectadas, pero no es seguro que se los sancione. Si se da pie a esta suerte de impunidad, nada asegura que los avasallamientos cesen. Por el contrario, se darán en cualquier momento y lugar, y quizás con mayor fuerza que antes.

Si se da pie a la impunidad, nada asegura que los avasallamientos cesen. Por el contrario, se darán en cualquier momento y lugar, y quizás con mayor fuerza que antes.

sábado, 29 de enero de 2011

mal consejero es "el hambre" que cunde como reguero de pólvora. la población está desesperada y el gobierno no atina con una sóla medida según LP .LP

En los mercados populares, tiendas de abarrotes y en los supermercados ya no queda huella del azúcar. Esta imagen de desabastecimiento genera incertidumbre y descontento entre amas de casa de La Paz, según verificó una periodista de este medio.

Las agencias de la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa) son los únicos puntos donde se puede encontrar azúcar, pero para adquirir el producto se debe formar colas por más de ocho horas.

La política de ventas de Emapa, aplicada con la finalidad de evitar la acumulación del producto en manos de los especuladores, limita a una persona a comprar alimentos solamente una vez por mes, una medida rechazada por amas de casa que tienen una familia numerosa.

Esta modalidad de comercialización no ayudó a disminuir las largas filas de los ciudadanos interesados en comprar una arroba de azúcar.

Ayer, se observó que las colas en el mercado Rodríguez y la calle Antonio Gallardo, puntos de Emapa donde hay mayor demanda, superaban las dos cuadras y hasta el mediodía, unas 600 personas esperaban atención.

Ante la ausencia del producto, una gran parte de los ciudadanos resolvió endulzar con miel, chancaca, stevia y azúcar morena.

Estos dos últimos productos también presentan un incremento de precios ante la gran demanda. Por ejemplo, un frasco de stevia de 80 gramos, que hasta antes de la escasez del derivado de la caña era utilizada como suplemento dietético, costaba 32 bolivianos, pero ahora se vende por 40 bolivianos.

La libra de azúcar morena, que costaba 4 bolivianos, subió a 4,80 bolivianos. En algunos supermercados el producto también desapareció.

Eduardo Escóbar, un abarrotero de la calle Antonio Gallardo, mencionó que el azúcar morena, que antes de la crisis alimenticia era consumida sólo por los vegetarianos o las personas que padecen de diabetes, ahora se convirtió en un producto popular y también desapareció de los almacenes.

Escóbar anunció que los comerciantes de alimentos del país protestarán el jueves 3 de febrero en contra de Emapa y por la escasez del azúcar con una marcha por las calles.

“Vamos a acatar el paro nacional que será en contra de los puestos de venta de Emapa y por la falta del azúcar. La estatal nos está haciendo una competencia desleal. Tenemos que defender nuestra fuente de trabajo. Con los ingresos por las ventas criamos a nuestros hijos, comemos y pagamos alquileres”, expresó.

Ruth Quispe, otra vendedora de la calle Gallardo, explicó que el producto desapareció desde noviembre de 2010.

“El Gobierno nacional debería dejarles vender a los intermediarios (distribuidores), aunque con un precio incrementado, si no la escasez del producto continuará”, declaró.

El presidente del ingenio azucarero Guabirá, Mariano Aguilera, informó que desde el 10 de febrero habrá un incremento en el precio del kilogramo y se venderá de cinco a ocho bolivianos.

Entre las opiniones escuchadas en los mercados de alimentos de La Paz, la más frecuente es la queja de las amas de casa porque los precios posteriores a la abrogación del gasolinazo no bajan al nivel inicial. “Ya no sabemos qué hacer”, dijo afligida una ama de casa al conocer que el azúcar se había agotado.

Pocoata teme por saqueos

“Tenemos miedo de un posible saqueo de los campesinos que viven en los ayllus del municipio, que fueron convocados a una reunión por el alcalde del MAS, Teodoro Rueda, quien anunció que no garantiza la seguridad de nuestras casas”, denunciaron pobladores de Pocoata, provincia Chayanta, Potosí.

Según las personas que se comunicaron con Erbol, “el Alcalde no debería convocar a un encuentro de ayllus en la plaza del pueblo si no garantiza la seguridad de la gente después del saqueo que se produjo en Llallagua”, ubicada a 65 kilómetros de Pocoata.

“Se ha pedido al alcalde Rueda que suspenda la reunión programada para el domingo 30, pero dijo que no será posible y que no garantiza que no haya saqueos”, insistieron vecinos que prefirieron guardar en reserva su nombre.

El presidente del comité cívico del lugar, José Moya, confirmó el temor y los rumores de saqueo.

Productos aún en alza (En Bs)

PRODUCTOS ANTES AHORA

Quintal de arroz 290 320

Libra de arroz 2,50 3,50

Libra de maní 5 y 6 9

Libra de avena 4 6

Libra de harina amarilla 0,80 2

Quintal de harina amarilla 80 180

Litro de aceite 5,50 9

Aceite de 5 litros 46 55

Quintal de trigo 280 300

Libra de trigo 3 3,50 y 4

Opinión

“A causa del gasolinazo la gente se volcó hacia nuestros centros de abasto. Por ejemplo, en una tarde hemos vendido lo que se vendía en tres días. Debido a esa demanda en diciembre, ahora nuestra venta ha bajado en un 50 y 60 por ciento. La gente de la zona Sur ha venido a comprarnos por quintales. El Gobierno dijo que bajan los precios, pero eso sólo se dio en los productos que no están dentro de la canasta familiar”.

Eduardo Escóbar / Abarrotero de la Gallardo

“Somos una familia de tres integrantes. Antes del gasolinazo me compré un quintal de azúcar y ya se está acabando. Pregunté en los mercados, pero no hay y las comerciantes dicen que en el único lugar donde puede encontrar es en Emapa y para eso hay que hacer fila. En cuanto a los precios de la canasta familiar, todo subió al doble. Por ejemplo, la arroba de papa estaba entre 25 y 27 bolivianos, ahora está entre 40 y 50 bolivianos”.

Paulo Reyes / Comprador

viernes, 28 de enero de 2011

Harold Olmos se refiere al anuncio del MAS de rebajarles la pena a los narcos pequeños como en el boxeo: peso pluma, peso mosca, peso pesado...etc.

Veo que el concepto de “democracia payasa” que acuñó Vargas Llosa al recibir el Premio Nobel a muchos les ha resbalado. Leo en la prensa de hoy (El Deber, Pág. 9) que el partido de gobiernotiene bajo consideración una propuesta para reducir las penas a los narcotraficantes “chicos”. Se trata de una complicada iniciativa para establecer en los delitos de narcotráfico categorías como en el boxeo: de peso mosca a peso pesado, de todas las categorías.

“No puede ser igual (la pena) para quien trafique uno o dos kilos que una o dos toneladas. Hoy, las penalizaciones son las mismas”, declaraba el senador del MAS Eugenio Rojas. Es como querer establecer categorías por asesinatos: “Sólo la mató un poquito, con un cortaplumas”. O como establecer diferencias entre matar con una bala .22 o con una granada. En ambos casos, se pierde la vida. O se inicia o se consolida el vicio.

Las normas todavía vigentes castigan con 5-10 años de presidio a los fabricantes, 10-25 años a los traficantes y 8-12 años a los “mulas”, los que transportan la droga.

Los peso pesado del narcotráfico gozan de buena salud y libertad, de acuerdo al senador masista.

Desde la oposición han puesto el grito al cielo. Una norma como la propuesta sería “abrir las compuertas al menudeo”, de acuerdo a la diputada Norma Piérola.

La propuesta viene al pelo para el adjetivo utilizado por el escritor peruano. Y, lo más intrigante: Ocurre cuando el gobierno trata de lograr que la Convención de Viena sobre substancias peligrosas despenalice la masticación de coca. Ya pueden imaginarse los diplomáticos bolivianos la extrapolación que harán de la nueva propuesta quienes han dicho No a la propuesta de despenalización. El lunes deberá ocurrir un pronunciamiento sobre el planteamiento boliviano, que, por todo lo que se lee y escucha, parece ir raudamente hacia el rechazo.

enero 28, 2011 Posted by haroldolmos | Bolivia, Drogas |

jueves, 27 de enero de 2011

planes en el aire en el discurso político, planificación de fantasías conceptos de LT en su Teoría y Realidad editorialmente

La historia demuestra que por eso los que más sufren son los más desposeídos, porque esa construcción es sobre cimientos de barro

Si algo ha comprobado el incremento –y su posterior anulación– del precio de los carburantes a fines del año pasado es que la gestión económica del MAS, desde 2006, no ha sido la adecuada y que el período de bonanza que el país ha vivido –y aún lo hace– se debe a las condiciones internacionales antes que a la capacidad de nuestras autoridades que, además, no han sabido preparase para el tiempo de las vacas flacas que parece que puede sobrevenir.

Ha primado el discurso político y, como el dinero fluía, la elaboración de planes en el aire fue la constante. Pero, todo indica que esa situación ha llegado a su fin, así sea que las autoridades sigan pensando que puede planificar fantasías al margen de la realidad concreta. Afirmaciones como, por ejemplo, que la gestión de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) es exitosa o que hay un avance y potenciamiento de pequeñas y medianas empresas estatales –y que recién a finales de 2010 se dieran cuenta de que el contrabando es un canal de fuga de recursos intolerable pero “que se va a solucionar”– son muestras de esa terquedad para no ver la realidad tal cual es.

A momentos, estas posturas hacen recuerdo a tiempos cuando un mandatario cuyo Gobierno estaba cercado por una serie de problemas y conflictos preguntaba muy suelto de cuerpo: “¿Dónde está la crisis que no la veo?”. Pero, eran tiempos en los que, con sus debilidades, funcionaba el sistema democrático y había la convicción de que cumplido su periodo este mandatario se retiraría del poder. En cambio, uno de los problemas que ahora enfrentamos es que no hay plazo para el cumplimiento de gestión.

En este contexto, crear castillos en el aire y seguir olvidándose de la gestión provoca consecuencias peligrosas, lo que afecta la precaria infraestructura productiva que el país ha logrado construir a través de los años. El tema de la seguridad alimentaria es un tópico permanente en el discurso gubernamental, pero por lo menos en los tres últimos años desde el Gobierno se ha atacado a los sectores productivos del país al punto de que hoy tenemos escasez de productos como arroz, maíz y azúcar, y están en peligro de correr similar suerte productos agroindustriales como el aceite y la leche (e incluso la Coca-Cola, que para alguna autoridad pareciera que se trata de un producto básico de la canasta familiar). Es decir, en todos los rubros en los que desde el Gobierno se ha intervenido cortando la cadena productiva, incluyendo la comercialización final, se ha producido escasez y crecimiento de la burocracia estatal, cuando no abierta corrupción.

En ese marco, aún no es posible concluir si este panorama es consecuencia de un proceso de aprendizaje o, más bien, responde a una dinámica premeditada para destruir al viejo Estado y creer que sobre sus ruinas se puede construir algo nuevo supeditado a la casta gobernante que se siente iluminada para decidir el destino de la ciudadanía.

La historia, lo hemos dicho ya, demuestra que por ese camino y en el balance general, los que más sufren son los más desposeídos porque esa construcción es sobre cimientos de barro.

miércoles, 26 de enero de 2011

NO A LA DROGA. NO A LA COCA. NO AL MASTICADO ES LA DECISIÓN MAYORITARIA

hasta la fecha no ha sido posible probar de manera científica la cualidad "curativa" de la hoja de coca que los "cultores de la hierva le atribuyen" más por el contrario los adictos a la cocaína suman y siguen y no pasa día en que no se encuentra a bolivianos aquí y allá, el último un minusválido de 34 años detenido en Madrid cuando transportaba en su prótesis de yeso casi dos kilos de cocaína. o el día de hoy que un alcalde masista (seguidor de Evo de Calamarca) o el "sumo sacerdote aymara" que proclamó guía espiritual a Evo tuvo que ser recluído en San Pedro. la droga viene causando un daño irreparable y no encuentran la forma de detener la proliferación de la coca que da origen al narcótico hoy por hoy convertido en el más popular de los venenos. en cuanto a la coca, su consumo consuetudinario provoca daños irreparablels en el cerebro, que felizmente gran parte de los jóvenes no "acullica" por razones higiénicas y poco elegantes, la juventud prefiere el alcohol o la droga a la coca misma. (Estadística realizada por encargo de ONG de Escandinavia y llevada a cabo en gran escala en el eje central poblado de Bolivia.
los antecedentes citados están siendo analizados y se adelanta que las NNUU votarán el lunes en Viena por la continuación de la política restrictiva de las drogas y por no aceptar el masticado de la hoja como una regla de uso general.

El Deber a través de una galería de imágenes muestra el desastre en que se convirtió el MALAGA. lista de víctimas

martes, 25 de enero de 2011

Edificio Málaga a pocas cuadras de la Catedral se derrumbó en Santa Cruz. Rescatan a las víctimas


El edificio multifamiliar Málaga se desplomó y causó varios heridos en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra. La catástrofe sucedió cerca de las 22:00 de este lunes en la calle Manuel Ignacio Salvatierra. Dos personas heridas fueron rescatadas y trasladadas a un centro asistencial, mientras que otras ocho han quedado atrapadas entre los escombros.