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sábado, 15 de abril de 2017

el descrédito de García Linea es mayor, cuanto más insulta y ataca a los opositores. ahora debe aceptar el reto que él mismo lanzó sobre un debate con los SEIS, juntos ha dicho el Vice, cuando la opinión reclama sea UNO por UNO.


Tuto a García Linera: ya nadie cree sus cuentos

El expresidente Jorge Tuto Quiroga lamentó que el Gobierno salga nuevamente al escenario con argumentos que faltan a la verdad. En esta oportunidad, el Vicepresidente que busca justificar la pérdida en las urnas el 21 F y la relaciona con Gabriela Zapata.

“El cuentito de Zapata en boca del vicepresidente Álvaro García Linera ya nadie le cree, está plagado de inexactitudes, distorsiones y mentiras. El que reconoció que tenía la relación (Morales con Zapata) fue el Vicepresidente, que el hijo estaba y requería atención en Chile fue el Vicepresidente”, afirmó.

Asimismo, calificó al Gobierno de Morales como “campeones mundiales en corrupción, en insultos, en los trillados conceptos que utilizan y que nadie se traga”.

En tanto, el senador Óscar Ortiz de Unidad Demócrata, a tiempo de expresar su satisfacción por la coincidencia de los expresidentes y dirigentes políticos, señaló que nuevamente se tiene que lamentar la agresividad con la que responde el Gobierno y que lógicamente no le va a gustar la declaración conjunta porque denuncia los atropellos en los que incurre.

“Este pronunciamiento no es un acuerdo electoral, es un encuentro, una coincidencia  en los principios y los valores de la democracia”, dijo Tuto Quiroga.

viernes, 14 de abril de 2017

elogio a las "cebras" gran iniciativa que copian en muchos países...por cierto que regulando el paso de vehículos y peatones en pleno centro de La Paz, dejan lecciones de convivencia dignas de imitar...Erika Brockmann enriquece la idea con nuevas iniciativas. bien Erika, aplausos!


Cebras, ciudadanía y nuevas iniciativas a imaginar

Ha sido grato inaugurar abril, mes de la niñez boliviana, celebrando que la Cebra, ese personaje urbano paceño que enamora a la gente de ‘a pie’, extienda su presencia en otros municipios y sea reconocida como un fenómeno mundial. No hay duda, la adopción de esta vistosa mascota citadina, ahora quinceañera, fue un acierto para implantar hábitos favorables, respetuosos del derecho del peatón y de las normas viales. Sin embargo, tras el elogio a un programa declarado Patrimonio Cultural e Inmaterial de la Ciudad, sigue la gran interrogante.

¿Cuánto tiempo más deberán las cebritas asegurar su vivaz presencia para tranquilizar a peatones atemorizados por un tráfico vehicular indomable? ¿hasta cuándo sus señales serán imprescindibles para que malhumorados o despistados conductores de vehículos públicos y privados decidan frenar cuando corresponda?  Hacen mal los que reclaman al Gobierno Municipal por la falta de  una cebra disciplinadora en las esquinas más concurridas de la ciudad, cuando lo que correspondería es censurar e interpelar a aquellos cuya tozudez impide adoptar para sí mismos las normas que las cebras se desgañitan años por hacer cumplir. 

Es cierto, no es fácil cambiar los hábitos colectivos que atentan contra la calidad y calidez de la vida en las ciudades, pero tampoco es imposible. El rol pedagógico y transformador de comportamientos urbanos ejercido con éxito por los servicios de Puma Katari y el Teleférico así lo demuestra. 

Hace algún tiempo, me permití sugerir la necesidad de institucionalizar el sello adhesivo vehicular de Yo Cebra (o algo parecido) como símbolo sustituto y garante de respeto a la franja peatonal en ausencia de estas. Certificación visible cuya adopción como distintivo visual en el vehículo debiera ritualizarse con el compromiso de sumarse a la revolución de “nuestro comportamiento” urbano. Sería el mejor tributo a la ciudad y a las cebras cuyo aporte y potenciales servicios debieran extenderse y concentrarse a otras áreas de interés para la comunidad, cuya lista de retos es de nunca acabar. Imagino, por ejemplo, la ampliación de su accionar a la educación de maestros y escolares en el manejo de la basura por ellos producida, la misma que suele inundar las calles adyacentes a sus unidades educativas o a fomentar y vigilar el cuidado de la infraestructura educativa y otros espacios públicos. Sería interesante involucrarlas como incentivo en acuerdos con promociones en prácticas de cuidado de los niños más pequeños y aportar con compromiso a la seguridad ciudadana en las escuelas. Es cierto, las cebritas estimulan la imaginación y la creatividad en estos asuntos. Todo vale con tal de promover una ciudadanía más responsable y educar para una convivencia urbana más amigable 


jueves, 13 de abril de 2017

Marcelo Ostria curtido en la brega diplomática, sabe de las triquiñuelas que en este caso utilizaron los "embajadores en la OEA y en la ONU" para accionar según el interés del Gobierno del MAS en lugar del mejor interés colectivo. con todo al cometer dos "tropezones" no salieron perjudicados solamente ellos, sino la colectividad nacional, es decir Bolivia que resulta siendo manoseada sin respeto alguno.


Tropezones diplomáticos


Marcelo Ostria Trigo


Hace unos días, el Consejo Permanente de la OEA se reunió para debatir sobre la agudización de la crisis venezolana y adoptó una resolución por consenso. Pero lo extraordinario fue que el embajador de Bolivia, que preside por turno las sesiones, se hubiese empeñado, sin éxito, en bloquearla no presentándose en el recinto de las sesiones de este órgano. Quizá tuvo la errada idea de que para obstruir una sesión es suficiente estar ausente.

No reparó en que, para estos casos, hay una regla que, en esta oportunidad, fue cumplida: el artículo 6º del Reglamento del Consejo Permanente, que establece: “En caso de ausencia temporal o de impedimento del presidente, lo sustituirá el vicepresidente y, en caso de ausencia temporal o de impedimento de ambos, ejercerá la presidencia el representante titular más antiguo”. Como tampoco estuvo presente el vicepresidente —el delegado de Haití— asumió la presidencia el delegado más antiguo.

El embajador de Bolivia ya había esgrimido un argumento insólito para justificar su empeño en forzar el aplazamiento de la reunión convocada: deseaba informarse mejor, pero, claro está, a destiempo y sin consulta previa. Lo cierto es que procuró evitar que se debata sobre la grave crisis venezolana y las violaciones del Gobierno chavista de las libertades democráticas, de los derechos humanos y del Estado de derecho. El presidente del Consejo ya tenía un libreto definido.

Al final, si fue desafortunada la fallida intención de forzar la suspensión de la sesión del Consejo, resultó también deplorable que el presidente de turno —el representante de Bolivia— “declare” ilegal la reunión celebrada en su ausencia y nula la resolución adoptada. No tiene atribuciones para resolver la validez o no de una sesión o de una resolución.

Continuando con los desaciertos, el representante de Bolivia ante el Consejo de Seguridad de la ONU pidió una reunión urgente para tratar el ataque de Estados Unidos contra una base aérea de Siria, en represalia por el bombardeo a una ciudad con gases letales prohibidos. Reunido el Consejo, el delegado lanzó una insólita propuesta: que la sesión se realice a puertas cerradas —lo que por supuesto no fue aceptado. Pero lo peor: se informa que en su intervención dijo que Bolivia no tiene ejército, lo que no es cierto.

Sobre el caso en la OEA queda lo dicho por el representante de México, Luis Alfonso de Alba: “Fue un abuso del ejercicio de la presidencia” y, en el segundo, se advirtió la demasía de quien recurrió al embuste.

lunes, 10 de abril de 2017

los memes están siendo aún en Bolivia una expresión de la opinión pública a los que se presta atención inusitada, pueden ser dibujos, caricaturas, textos, fotografías sobre la noticia, sus protagonista o sus destinatarios. Andrés Gómex ofrece una buena composición sobre el tema tan actual en nuestras redes.


Memes y corrientes de opinión


Andrés Gómez Vela


Desde la llegada de las redes sociales a nuestras vidas, los memes se han convertido en generadores de corrientes de opinión pública. El éxito de uno se mide en la cantidad de veces que es compartido, reproducido, reenviado o en el número de opiniones que genera.

Y para tener el pulgar levantado de la sociedad que habita las redes sociales un meme debe contener filosa ironía y fino humor entre la grafía y la fotografía. Su texto, imagen y contexto componen una unidad comunicacional que subraya paradojas, resalta incoherencias, destaca lo insólito o revela lo increíble de un ceremonioso evento. Son virales cuando desde la ficción reflejan sin ambages la realidad o la verdad de un hecho.

Un meme cumple su propósito cuando la realidad virtual que está en sus elementos informativos y comunicacionales tienen un ancla en la vida real, entonces, son bombas lingüísticas que causan estallidos de sonora risa popular, o cuando menos causan la sensación de un edulcorado sarcasmo en la consciencia pública, donde cada uno termina con una apretada risita en su intimidad.

Un meme sin correlato en la realidad o inventado para calumniar, difamar e injuriar causa rechazo popular. Aunque, con un poco de suerte puede tal vez generar dudas en la comunidad de internautas, pero difícilmente (mas no imposible) será exitoso como aquellos que han surgido del humor espontáneo de la sensibilidad colectiva.

Los mejores memes casi nunca nacen en los gabinetes de comunicación del poder, preocupados de descalificar periodistas, adversarios, dirigentes sindicales, analistas o librepensantes. Nacen en las charlas de café, en los bares, en las plazas, en las calles, en el minibús y en los grupos de WhatsApp, que, a estas alturas de la ciberhistoria, se han convertido en la antesala de lo público. Nacen en libertad y no bajo férreas líneas ideológicas.

El poder es muy serio como para divertirse con memes. Está más preocupado en infundir temor a sus acólitos, enemigos y librepensantes que en la risa popular. El poder casi siempre disfruta con el sufrimiento del otro y se enerva cuando se ríen de él y encima en su cara. Por sus características imperiales no se ríe de sí mismo y no acepta ser objeto de burla, cuando sucede algo así no paga humor con humor, sino con violencia o represión.

En verdad, es contranatura la risa en los labios del poder; no cuenta chistes, menos hace memes, pero su exagerada solemnidad o ridiculez suele desternillar de la risa a la sociedad.

Justo estos días y en estas nuevas circunstancias recordé a mi profesor Carlos Suárez que, en una de las clases en la Universidad Católica Boliviana, dijo que la opinión pública no existía, sino sólo la opinión publicada de unos cuantos letrados.

Estoy seguro que ahora no diría lo mismo porque la opinión pública no nace ya solamente en las tertulias radiofónicas, los sets de televisión, las páginas de opinión de los diarios, sino fundamentalmente en los creadores de memes, que con unas palabras y una buena composición fotográfica o gráfica pueden voltear una forma de pensar y hasta cambiar el humor de la comunidad.

No es la parte neurálgica de la opinión pública, pero cada vez más es un enorme caudal alimentado por personas que no necesariamente han leído 30.000 libros, pero sí están bien informados y tiene un innato talento de humor.

Ahora, si asumimos que la democracia es nada más que el gobierno de la opinión pública y entendemos a la opinión como la expresión entre la ignorancia y el conocimiento, podemos concluir que los memes gobiernan la opinión pública.

domingo, 9 de abril de 2017

el autor presenta tres casos de típica e inocultable violación de la CPE justamente por el mismo Régimen que la promulgó y juró respetar y hacer respetar. Ortiz Saucedo historia el andar de la C.actual y las muchas vicisitudes que atravezó hasta entrar en vigencia.


¿Es un adorno la Constitución?



Jimmy Ortiz Saucedo

El proceso de aprobación de la Carta Magna en 2009 costó muelas. A ocho años de su promulgación, recuerdo como si fuera hoy los dramáticos días que vivió la República y que la llevaron al borde de la guerra civil. El proceso comenzó con la convocatoria de una Asamblea Constituyente, en Sucre.

Su elaboración se inició en el Teatro Gran Mariscal Sucre; luego, por razones de seguridad, fue trasladada al Liceo Militar de La Glorieta. Por el mismo motivo, cambiaron la sede y la Constitución fue aprobada en el edificio de la Lotería Nacional, en Oruro. Después el texto fue sometido a una ‘comisión de estilo’, no prevista en la Constituyente. Como si esto fuera poco, el texto fue modificado en el Congreso, que no tenía potestad para hacerlo, luego de un pacto político con la oposición.

Dentro de este pacto el presidente empeñó su palabra de que no sería candidato en 2014, en una ‘maniobra envolvente’. Finalmente, el acuerdo congresal se sometió a referendo, en el que fueron ‘lavadas’ las ilegalidades de su creación.

Cuando uno ve este azaroso trajín populista de teatro, cuartel militar, lotería, conmoción popular, muertos, heridos y maniobra envolvente, podría imaginar que la dificultad de su aprobación haría que los promotores valoren y respeten en sumo grado su creación. Para desgracia de todos, no fue así. Esta Constitución sirvió apenas de pretexto para desarrollar la Constituyente como parte de un libreto totalitario ideado en el Foro de San Pablo.

Los casos de incumplimiento son muchos, a modo de ejemplo presento tres de ellos: 1) la violación del art. 168 y del pacto de caballeros que viabilizó el referéndum por la continuación con la re-re-elección de Morales; 2) la violación del art. 7 inc. h, derecho al libre tránsito, con los bloqueos recurrentes que se han transformado en un ‘deporte nacional’, perjudicando al pueblo y la imagen del país, y 3) la violación del art. 77, que declara que la educación es una función suprema y primera responsabilidad financiera del Estado, pero esto no tiene un correlato en la inversión pública, donde se invierte más en los ministerios represivos que en el de educación. Este incumplimiento hace que no vivamos en un Estado de derecho, sino sometido a los designios del jefazo y su entorno.

jueves, 6 de abril de 2017

nunca más oportunas las puntuaciones de Los Tiempos en torno al conflicto creado en la OEA con el bochorno de un Embajador que no conoce la historia. tres ejemplos de la efectividad de la Carta Democrática de la OEA nos recuerdan que sí, el documento podrá tener efectos políticos insospechables y prontos.


Costos de un alineamiento ideológico

Es de lamentar que el Gobierno nacional haya equivocado su manera de actuar en la OEA y que insista en ello, lo que implica, además, un nuevo y peligroso alineamiento con corrientes autoritarias de poder

Hay un generalizado consenso en que la actuación del embajador de Bolivia ante la Organización de los Estados Americanos (OEA) ha sido errada y que la intervención posterior del Ministro de Relaciones Exteriores respaldándolo sólo profundiza dicho error, en el entuerto provocado por el debate sobre el estado de la democracia en Venezuela luego del autogolpe de Estado provocado por la camarilla familiar-militar que gobierna ese país.

Hay que recordar que el Tribunal de Justicia de Venezuela emitió una sentencia anulando la Asamblea Legislativa y asumiendo sus funciones. Un acto antidemocrático que sólo recibió el apoyo, lamentablemente, de las autoridades del Gobierno nacional y de Nicaragua, e incluso tuvo que ser rechazado por el propio presidente venezolano (intentando eludir su responsabilidad) luego de que la Fiscal de esa nación, también adherente al Gobierno, la criticara.

Ese fue el escenario en el que se convocó a una sesión del Consejo permanente de la OEA. En el interregno, el embajador de Bolivia asumió la presidencia temporal de ese Consejo y, como tal, rechazó instalar la sesión convocada, razón por la que, siguiendo los reglamentos, se solicitó al Decano hacerlo.

Con esa forma de actuar el país se ha mostrado incapaz de ponerse por encima de sus afectos y desafectos ideológicos, condición sine qua non para ejercer una buena labor de coordinación. Más valió su acrítica adhesión al régimen venezolano, dejando un precedente que será muy difícil olvidar.

Al margen, es posible señalar que además de esta militancia ideológica, también tiene su cuota parte de responsabilidad el desconocimiento de los procedimientos y de la historia. Se debe recordar que la Carta Democrática Interamericana, aprobada el 11 de septiembre de 2001 (el mismo día de los atentado en contra de las Torres Gemelas en Estados Unidos) fue directo producto de un golpe similar, aunque no en los métodos, dado por el entonces presidente peruano Alberto Fujimori para cerrar el parlamento. La OEA no tenía instrumentos para actuar en defensa de la institucionalidad democrática y sólo la presión internacional logró que el entonces mandatario peruano convoque a elecciones en un plazo prudente.
Sobre la base de esa experiencia se fue construyendo la Carta Democrática.  Desde entonces, más allá de las veces en que se haya sugerido su aplicación, su espíritu fue el que permitió proteger a dos mandatarios alineados con el socialismo del Siglo XXI. La primera, cuando el presidente venezolano Hugo Chávez sufrió un golpe de Estado y todos los países miembros de la OEA le dieron su apoyo, factor decisivo para que recupere el poder. La segunda, cuando se derrocó al mandatario hondureño Manuel Zelaya, apoyo que si bien no evitó la consumación del golpe, sí obligó a que se convoque a nuevas elecciones libres y trasparentes.

De ahí que señalar que la aplicación de este documento responde a una presunta presión del “imperialismo” para dividir a la región sólo es un recurso retórico que no tiene sustento.

Con esos antecedentes, es de lamentar que el Gobierno nacional no sólo haya equivocado su manera de actuar en la OEA sino que insista en ello, lo que implica, además, un nuevo y peligroso alineamiento con corrientes autoritarias de poder.

martes, 4 de abril de 2017

pone al descubierto las CINCO dictaduras que persisten, Bolivia, Ecuador, Venezuela y Cuba. Maduro no pudo seguir "disimulando" y manipulando la verdad, "su golpe" fue el acabóse, el término del "teatro montado para engañar". se presentan como Democracias y son dictaduras lo afirma Carlos Sánchez abogado y politólogo del Instituto por la Democracia.


Venezuela y las dictaduras desnudas, sin careta de democracia


Carlos Sánchez Berzain*

La dictadura venezolana ha dado un golpe de estado contra la Asamblea Nacional, utilizando un fallo infame de su Tribunal Supremo de Justicia, suplantando al único órgano legítimo de Venezuela. Este crimen ha sido perpetrado con el respaldo y coordinación de los gobiernos de Cuba, Bolivia, Ecuador y Nicaragua, mostrando la naturaleza de los regímenes de Nicolás Maduro, Evo Morales, Rafael Correa y Daniel Ortega. El golpe de estado en Venezuela pone al desnudo las cinco dictaduras de la región que han perdido definitivamente la careta de democracia.

La Carta Democrática Interamericana establece en su artículo tercero que los “elementos esenciales de la democracia” son: “el respeto a los derechos humanos y las libertades fundamentales; el acceso al poder y su ejercicio con sujeción al estado de derecho; la celebración de elecciones periódicas, libres, justas y basadas en el sufragio universal y secreto como expresión de la soberanía del pueblo; el régimen plural de partidos y organizaciones políticas; y la separación e independencia de los poderes públicos”. La Carta Democrática está activada por los dos informes del Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA) Luis Almagro, sobre la situación de Venezuela, que prueban que Nicolás Maduro y su gobierno no cumplen ninguno de los elementos esenciales y que hace muchos años Venezuela tiene un gobierno dictatorial con careta de democracia.

Careta es una “mascara, fingimiento, disimulo”, es un disfraz, una simulación o engaño con la que se intenta “aparentar o hacer que algo parezca lo que no es”, se trata de “ocultar o encubrir con astucia”. Esto es precisamente lo que los regímenes de Venezuela, Ecuador, Bolivia y Nicaragua han estado haciendo y aún pretenden. Se presentan como democracias y son dictaduras. Reclaman la condición de democracias con adjetivos de acompañamiento como socialistas, progresistas, del socialismo del siglo XXI, bolivarianas o del alba, cuando en verdad se trata de un sistema dictatorial castrista-estalinista.

Los informes del Secretario Almagro prueban: que en Venezuela se violan los derechos humanos con persecuciones políticas que utilizan el poder judicial como instrumento de represión; que hay presos, perseguidos y exiliados políticos; que el “estado de derecho” ha desparecido porque Maduro y su consorcio están por encima de la ley y son la ley; que han concentrado todo el poder en sí mismos extinguiendo “la división e independencia de los poderes públicos”; que han llevado el pueblo venezolano a una crisis humanitaria que viola todos los derechos humanos; que no hay libertad ni de expresión ni de prensa; que no existe posibilidad de acción política. Lo que el Secretario Almagro demostró con sus informes es que Venezuela no es una democracia, es una dictadura, con tremendos efectos para las similares de Bolivia, Ecuador y Nicaragua, al punto que si la OEA trabajaría informes sobre estos países los resultados serían similares a los de Venezuela, con un daño devastador para el líder del grupo que es la Cuba castrista.

El castro-chavismo nucleado en el socialismo del siglo XXI y en el Foro de Sao Paolo controla hoy mismo la mayoría de votos de los 35 estados miembros de la OEA, por medio de Venezuela, Ecuador, Bolivia y Nicaragua que defendiendo a Nicolás Maduro se protgegen a sí mismos; con el petróleo venezolano manipulado como soborno a los países del Petrocaribe; con amenazas de desestabilización y generación de crisis; y con relaciones o presiones ideológicas. A partir de la crisis venezolana, la opinión pública mundial ha tomado conocimiento de esta situación y los pueblos han producido cambios y presiones que permitieron que la valentía del Secretario Almagro active la Carta Democrática. Pero hasta ahora no existen los dos tercios necesarios para sancionar al gobierno de Maduro.

La dictadura de Maduro es además un “narco estado” y existe prueba de ello con los informes de los Estados Unidos que señalan al vicepresidente venezolano, con los sobrinos de Maduro presos y juzgados por narcotráfico en Nueva York, con el “cartel de los soles” que implica altos mandos del gobierno, con las relaciones con las FARC y Evo Morales como principales fuentes proveedoras de cocaína que han convertido a Venezuela en el “eje de la droga”, con relaciones con el terrorismo de origen islámico. Esta situación también alcanza a los gobiernos de Bolivia, Ecuador y Nicaragua, tanto y más como los toca e implica la condición de dictadores.

Es en este contexto en el que Maduro produce el golpe de estado contra la Asamblea Nacional de Venezuela, siguiendo la estrategia castrista de “defenderse profundizando la dictadura”, o sea corriendo hacia delante y mostrando que no están dispuestos a dejar del poder de ninguna forma. El golpe se produce luego de ejercicios de defensa militar similares a los practicados por años por el régimen castrista en Cuba con propaganda antiimperialista, luego de haber ratificado la injusta condena contra el preso político Leopoldo López y en medio del gran esfuerzo de encubrir la corrupción de Odebrecht y el “lava jato” que toca también a sus cómplices de Cuba, Ecuador, Bolivia y Nicaragua.

El golpe de estado de Maduro en Venezuela es el golpe de las dictaduras, marca con claridad la existencia y la confrontación entre “LAS DOS AMERICAS”, la democrática y la dictatorial. La de los presidentes sujetos al estado de derecho, con división e independencia de poderes versus la de Cuba, Venezuela, Bolivia, Ecuador y Nicaragua, que es la de los jefes eternos, todopoderosos que violan los derechos humanos y quieren morir impunes en el poder. El efecto político del golpe de Maduro es mostrar que las dictaduras están desnudas, están en evidencia, han perdido la careta de democracia con la que engañaron por años, y que no es solo Venezuela, son cinco!
*Abogado y Politólogo. Director del Interamerican Institute for Democracy