Páginas vistas en total

jueves, 29 de septiembre de 2016

retoma la pluma Karen Arauz sobre la ausencia de EM en la Firma de Paz de Colombia. la misma Cancilleria en un "nivel de incompetencia increíble" se encargó de especular y permitir la especulación, lo cierto es que Evo mostró, cada vez con mayor frecuencia su resentimiento, su fastidio, su bajeza incapaz de disimular y ahí estamos. la teoría de "la conspiración" sigue y ni siquiera "el sombrero de la Paco" puede tapar esta negrura (moral, claro)



NIVEL DE INCOMPETENCIA


Es frecuente que caiga en nuestras manos un texto al que le damos solo un  lugar en nuestro archivo. Pueden pasar muchos años sin que pensemos en su contenido y de repente un día, aparece oportunamente traído por nuestra memoria. Eso es lo que ha disparado, entre otras muchas razones, la ausencia de Evo Morales en  Cartagena en ocasión de la firma de acuerdo de paz entre el Estado colombiano y las FARC.

Para tratar el tema con honestidad, hay que reconocer que la presencia del presidente en la cita, no es algo que a los bolivianos nos quite el sueño, aunque por supuesto, acostumbrados como estamos que salga volando (literalmente) cada vez que suena un cohetillo figurón por ahí, fue llamativo su notoria ausencia. Notoria sobre todo, por sus mismas declaraciones en tono lastimero y resentido que nosotros tan bien conocemos. Mirar para otro lado y mandar la conceptuosa nota, hubiera bastado.

El problema es que acá, esa característica humana indispensable que se llama amor propio, no está en el vocabulario oficialista, más que para casos donde el concepto no encaja para nada. Existen extraños seres que prefieren sacarse un pedazo de lengua de un mordisco antes de hacer un plañidero reclamo ante una situación, que trasladada a la vida común se presenta con cierta frecuencia. Quien no ha sentido alguna vez una sensación de rechazo o mala onda, ante la falta de una invitación a la boda de quien se suponía un gran amigo y a quien jamás se pensaría siquiera dejar de invitar. Pero, las cosas a veces son así y no da para rasgarse las vestiduras y correr a las redes sociales a contarle a todo el mundo, lo mala leche que resultó ser el amigo que lo deja a uno vestido y alborotado.

La incontinencia verbal del Presidente, es indivisible de su personalidad y cuando los trapitos  sucios se lavan en casa vaya y pasa. Pero esta vez, buscando seguramente que el gobierno colombiano le dé más importancia al dolor por el golpe bajo a la autoestima  a su amigo Presidente,  que a la firma de la paz en sí, nos ruboriza a todos. Porque las redes sociales sobre todo y algunos presentadores de noticias de la televisión, se encargaron de especular en la más amplia gama de razones, que hizo que Evo Morales no estuviera en Cartagena. Desde que Kerry no quería verlo, hasta el temor que la verborragia presidencial pusiera en un brete al protocolo colombiano, pasando a versiones más pesadas como la sobreproducción de cocaína que se está dando en este gobierno. Y aquí una nueva conclusión. La Cancillería boliviana ha llegado a su nivel de incompetencia.

No es una conclusión muy sesuda de alcanzar. Si la Cancillería desplazó "un equipo de avanzada" para preparar la llegada del Presidente, hay algo que claramente no contiene. Si no hay invitación, a nadie se le ocurre tener un taxi en la puerta,  horas en la peluquería y maquilladora y  esperar hasta el último minuto cuidando no arrugar las galas, a esperar la ansiada invitación. Tanto la Embajada de Colombia en Bolivia, como su misma Cancillería, afirma que Evo Morales, si había sido invitado. Esperar, dadas las circunstancias, una llamada "personal de Santos, para darse por satisfecho, es una rasgo que, otra vez, los bolivianos sí estamos acostumbrados. Los niveles de egocentrismo, hacen rebalsar el sentido común. Porque afirmar que "todos los otros Presidentes" recibieron la llamada personal, es una sandez.

Acá claramente hubo una situación de incapacidad. Lo que no nos es para nada ajeno. La facilidad como las relaciones internacionales del país, demuestran su lado esquizoide, lo vemos por ejemplo, en relación al imperio a quien odiamos profundamente solo hasta el momento de dar saltitos de felicidad caminando por la Quinta Avenida  haciendo morisquetas y ojitos a los inversores gringos que no llegan.

Afortunadamente no hay nada nuevo  bajo el sol. Y surge Lawrence Peter con su iluminado Principio referido al nivel de incompetencia. Resume su pensamiento  lo que  "en cualquier organización jerarquizada, todo empleado tiende a ascender hasta su nivel de incompetencia". Como bien apuntó el analista Alberto López, ya Ortega y Gasset (que es una sola persona y no dos como afirmó Cristina Kirchner)  aproximó la idea antes que Peter, cuando afirmó que: "Todos los empleados públicos deberían descender a su grado inmediato inferior, porque han sido ascendidos hasta volverse incompetentes".

La administración pública boliviana, está en la mira. La falta de méritos y escasa capacitación, acerca el techo de la aptitud a alturas pigmeas. No hablemos del techo de lo judicial por que ese nivel sí que ya llegó a lo insólito. Y cuando se muestran tal cual se los trajo al mundo, la teoría de la conspiración, toma gran impulso. Es probable que un sombrero no sea suficiente. Por ahí ha llegado la hora de usar casco antes que su techo los aplaste.

Karen Arauz

viernes, 23 de septiembre de 2016

Lupe Cajías se pregunta si el programa "Evo cumple..." debe continuar. porque son muchas las preguntas en cuanto a los desembolsos y "los regalos" que hace el Jefe del Estado con el dinero de todos. pronto se conocerán por ejemplo cuánto y porqué Bolivia le debe a Venezuela, apenas caiga el régimen chavista. cómo se licitan, cómo se adjudican los obsequios, quién firma los cheques...sigue Lupe, afirmando al fin "esto puede ser la piedra más pesada en el zapato de la estabilidad". no cabe duda.

No sólo es grave que la más alta autoridad ejecutiva, el más alto funcionario público de la administración estatal, admita “desvíos” sino que deja entrever las muchas interrogantes que también nos hacemos los ciudadanos
Pasó una década y no se difunden auditorías al programa estrella del MAS “Evo cumple, Bolivia cambia”. Sin embargo, por las noticias oficiales diarias es posible vislumbrar que éste tuvo muchas luces al inicio y cada vez más sombras.
Los municipios y gobernaciones aprobaron sus programaciones anuales (quinquenales) y anunciaron la necesidad de ajustar gastos administrativos, desechar nuevas iniciativas, rebajar expectativas de inversiones. El ministro de Finanzas, Luis Arce (sin duda, el mejor colaborador de Evo Morales), prudente, confirmó que los gobiernos regionales recibirán menos y que también el crecimiento nacional será afectado por fenómenos naturales. Ni una palabra sobre el programa “Evo cumple”.
Fue el propio Primer Mandatario el que desnudó las distorsiones de esa forma de repartir obsequios. El pasado miércoles reveló que su Gobierno “desvió” una “buena parte de la cooperación de Venezuela y China para beneficiar a las cooperativas mineras”. Hizo un recuento de los regalos otorgados: sedes para Fencomin nacional y en La Paz, algunas construcciones (¿?), movilidades, ambulancias.
No sólo es grave que la más alta autoridad ejecutiva, el más alto funcionario público de la administración estatal, admita “desvíos” sino que deja entrever las muchas interrogantes que también nos hacemos los ciudadanos. ¿Cómo es posible entregar una ambulancia a un gremio, acaso éste es parte del sistema integrado de salud? Y la lista de siempre: ¿cómo se licitan y adjudican los obsequios, qué empresa privada gana mucho (como sucedió con el pasto sintético), cuál es el presupuesto, quién firma los cheques, interviene la Contraloría, es esto “malversación”? ¿Por qué no está sujeto a la normativa vigente? Así es fácil “hacer obras”.
Al inicio, “Evo cumple” contó con el dinero venezolano, cuyos montos y formas se conocerán pronto, cuando caiga el Gobierno chavista. Permitió a Morales llegar a lugares olvidados y cumplir con su promesa de atender a los más pobres, como ningún otro mandatario logró.
La distorsión comenzó cuando se invadieron competencias municipales que bajo la Ley de Participación Popular fortalecieron el poder local y consolidaron los presupuestos participativos ciudadanos. Esta semana, por ejemplo, inauguró un mercado popular, ¿acaso le corresponde al Palacio de Gobierno? El resultado perverso es que los alcaldes masistas quedaron sin iniciativas y perdieron. Parte del aborrecimiento a Luis Revilla --ahora extensivo a su esposa-- es porque La Paz se zafó de esa repartija.
Ahora, el programa puede ser la piedra más pesada en el zapato de la estabilidad económica en el contexto negativo del 2017.
 

miércoles, 21 de septiembre de 2016

Estremadoiro sale en defensa de la mujer y sus libertades. contra el machismo y el sexismo que la denigran a propósito de un spot propogandístico que ha puesto en debate, otra vez, el rol de la mujer en nuestra sociedad.

Las mujeres con pase libre para desnudarse tendrán que ser jóvenes, solteras, flacas, “bonitas”. Para el resto queda la esfera del recato, mesura y moderación, de las ropas anchas, grises y poco reveladoras
Cuando un Senador desubicado propuso que las mujeres que usaran minifalda, fueran recluidas en la cárcel, en una suerte de protesta solitaria colgué en el Facebook una fotografía mía en una playa, en bikini por supuesto, recordando que el cuerpo femenino no debería ser motivo de vergüenza ni de pudor.
La polémica sobre la publicidad de Corimexo demuestra con creces el malestar cultural que representa la desnudez femenina como uno de los nefastos legados religiosos abrahámicos. En una trinchera, se revuelven los moralistas, pechoños y besasotanas que conciben un desnudo cual una afrenta a sus reprimidos deseos sexuales sublimados en creencias y costumbres enfermizas, sexistas y autoritarias. Alimentando ese padecimiento, en la otra esquina hierve la industria cultural que promueve la cosificación del cuerpo femenino en base a los estereotipos que marcan los roles de género socialmente asignados. En todos los casos, se distorsiona lo natural, se manipula lo simple, se problematiza lo esencial.
En ese sentido, en el meollo de una percepción de la sexualidad enajenada e hipócrita, la desnudez femenina está vinculada al patrón sexista de “reina de belleza”, estigma que implica la asimilación de ciertos cánones estéticos que son una camisa de fuerza para cualquier mujer. Resultado: una industria cosmética millonaria, la cirugía plástica como la especialidad de mayores réditos económicos y mujeres infelices e inseguras que libran una batalla perdida contra su contextura física y los cambios fisiológicos. Eso sin contar el trasfondo simbólico que conlleva ese papel de “reina de belleza”: Una mujer sumisa, esclava de la desfigurada aceptación social que la catapulta en los estrechos márgenes de los objetos decorativos que tienen mucho que mostrar pero poco que decir, encerrada en funciones de lo “privado” y muy lejos de la toma de decisiones.
Por ende, para que la desnudez femenina sea socialmente aceptada se encuentra atada a las manifestaciones del morbo colectivo hipócrita, prosaico y esquizoide, y con la confirmación de roles que someten a la mujer y la alejan de sus capacidades allende del aspecto físico y/o reproductivo.
Además, siguiendo con esa mitificación, se tiende a una división entre las mujeres “sexualmente atractivas” (las que se acepta que se desnuden) de las que, supuestamente, no lo son. No sólo pesa el cumplimiento de los cánones estéticos mencionados, sino la edad relacionada a otras “funciones” femeninas. La maternidad, por ejemplo, suele ser un pasaje directo hacia el universo “asexuado”, porque se comprende que la sexualidad (y, por tanto, la desnudez) de una madre y /o esposa sería propiedad de otro (vía matrimonio, generalmente).
Entonces, las mujeres con pase libre para desnudarse tendrán que ser jóvenes, solteras, flacas, “bonitas”. Para el resto queda la esfera del recato, mesura y moderación, de las ropas anchas, grises y poco reveladoras.
Por ello, queridas lectoras, creo que ha llegado la hora de rebelarnos. Aprovechemos este calor para despojarnos de las pilchas que nos incomodan. Que los cánones antojadizos y los roles socialmente estipulados dejen de constreñir nuestras infinitas capacidades y posibilidades. Que nadie nos imponga cómo vestirnos, cómo percibirnos y juzgarnos atractivas. Y sea que estemos flacas, gordas, bajitas, altas, jóvenes, viejas, cafés, amarillas, verdes o azules, les doy un consejo: No hay cosa más maravillosa que bañarse en el mar como “dios nos trajo al mundo”, de sentir el contacto del agua en el cuerpo desnudo. Dense ese gusto. No se arrepentirán.
La autora es socióloga.

Estremadoiro sale en defensa de la mujer y sus libertades. contra el machismo y el sexismo que la denigran a propósito de un spot propogandístico que ha puesto en debate, otra vez, el rol de la mujer en nuestra sociedad.

Las mujeres con pase libre para desnudarse tendrán que ser jóvenes, solteras, flacas, “bonitas”. Para el resto queda la esfera del recato, mesura y moderación, de las ropas anchas, grises y poco reveladoras
Cuando un Senador desubicado propuso que las mujeres que usaran minifalda, fueran recluidas en la cárcel, en una suerte de protesta solitaria colgué en el Facebook una fotografía mía en una playa, en bikini por supuesto, recordando que el cuerpo femenino no debería ser motivo de vergüenza ni de pudor.
La polémica sobre la publicidad de Corimexo demuestra con creces el malestar cultural que representa la desnudez femenina como uno de los nefastos legados religiosos abrahámicos. En una trinchera, se revuelven los moralistas, pechoños y besasotanas que conciben un desnudo cual una afrenta a sus reprimidos deseos sexuales sublimados en creencias y costumbres enfermizas, sexistas y autoritarias. Alimentando ese padecimiento, en la otra esquina hierve la industria cultural que promueve la cosificación del cuerpo femenino en base a los estereotipos que marcan los roles de género socialmente asignados. En todos los casos, se distorsiona lo natural, se manipula lo simple, se problematiza lo esencial.
En ese sentido, en el meollo de una percepción de la sexualidad enajenada e hipócrita, la desnudez femenina está vinculada al patrón sexista de “reina de belleza”, estigma que implica la asimilación de ciertos cánones estéticos que son una camisa de fuerza para cualquier mujer. Resultado: una industria cosmética millonaria, la cirugía plástica como la especialidad de mayores réditos económicos y mujeres infelices e inseguras que libran una batalla perdida contra su contextura física y los cambios fisiológicos. Eso sin contar el trasfondo simbólico que conlleva ese papel de “reina de belleza”: Una mujer sumisa, esclava de la desfigurada aceptación social que la catapulta en los estrechos márgenes de los objetos decorativos que tienen mucho que mostrar pero poco que decir, encerrada en funciones de lo “privado” y muy lejos de la toma de decisiones.
Por ende, para que la desnudez femenina sea socialmente aceptada se encuentra atada a las manifestaciones del morbo colectivo hipócrita, prosaico y esquizoide, y con la confirmación de roles que someten a la mujer y la alejan de sus capacidades allende del aspecto físico y/o reproductivo.
Además, siguiendo con esa mitificación, se tiende a una división entre las mujeres “sexualmente atractivas” (las que se acepta que se desnuden) de las que, supuestamente, no lo son. No sólo pesa el cumplimiento de los cánones estéticos mencionados, sino la edad relacionada a otras “funciones” femeninas. La maternidad, por ejemplo, suele ser un pasaje directo hacia el universo “asexuado”, porque se comprende que la sexualidad (y, por tanto, la desnudez) de una madre y /o esposa sería propiedad de otro (vía matrimonio, generalmente).
Entonces, las mujeres con pase libre para desnudarse tendrán que ser jóvenes, solteras, flacas, “bonitas”. Para el resto queda la esfera del recato, mesura y moderación, de las ropas anchas, grises y poco reveladoras.
Por ello, queridas lectoras, creo que ha llegado la hora de rebelarnos. Aprovechemos este calor para despojarnos de las pilchas que nos incomodan. Que los cánones antojadizos y los roles socialmente estipulados dejen de constreñir nuestras infinitas capacidades y posibilidades. Que nadie nos imponga cómo vestirnos, cómo percibirnos y juzgarnos atractivas. Y sea que estemos flacas, gordas, bajitas, altas, jóvenes, viejas, cafés, amarillas, verdes o azules, les doy un consejo: No hay cosa más maravillosa que bañarse en el mar como “dios nos trajo al mundo”, de sentir el contacto del agua en el cuerpo desnudo. Dense ese gusto. No se arrepentirán.
La autora es socióloga.

sábado, 17 de septiembre de 2016

Lupe Cajías profundiza la relación "mineros copes y Evo" que califica de clientelismo nefasto de la historia. "la generosidad con que EM regala vehículos y otros bienes y los pone en sitio privilegiado, mientras sectores como los minusválidos u otros reciben migajas para sobrevivir. buen artículo que plantea tremendas verades.

¿Por qué Evo Morales entregaba dos volquetas y una ambulancia al Sindicato Mixto de Trabajadores de Colquiri el 29 de agosto en Palacio de Gobierno, en pleno conflicto con los cooperativistas y cuando a las personas con discapacidad se les negó hasta un vaso de agua?

Porque el Gobierno de los movimientos sociales ha ejercido el clientelismo más audaz y nefasto de toda la historia nacional desde el comienzo del mutualismo y del sindicalismo ya centenario. Ese mismo día, el reelegido máximo dirigente de la federación cocalera de Cochabamba aprobó –dice la nota oficial– el estatuto de los sindicalistas de la minería estatal. ¡Qué tiene que ver el cargo de presidente del Estado con la aprobación de un estatuto de obreros entregado en el hall oficial!

Es que toda la institucionalidad boliviana está hecha trizas y la concentración del poder político y económico en una sola persona –casi monárquica, fuertemente mesiánica– y un grupo de cortesanos precipita a la nación a un futuro oscurísimo.
Según el parte oficial, la compra fue realizada en el marco del programa Bolivia cambia, Evo cumple a un costo de Bs 963.000, aunque el Ministerio de Comunicación informó que era “donación china” (¿?). Les pidió no usar las volquetas para llevar dinamita o bloqueadores. Poco después el ministro de Minería, César Navarro, confesaba los millones de bolivianos en regalos que se dio a los cooperativistas (cuando eran aliados).

¿De dónde salen los fondos? ¿Cómo se aprueba el presupuesto de este programa que financia el TGN y que siempre tiene muchos recursos, mientras los municipios rurales están sin dinero? ¿Cómo se realizan las licitaciones? ¿Quién firma los cheques oficiales?

Días antes, con olvido similar al de su celular, el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, no recordaba qué regaló al canal oficialista Abya Yala, cuya propiedad privada es igualmente ambigua. ¿Quién o quiénes y por qué aprobaron una legislación que permite manejar los decomisos aduaneros desde Palacio y a favor de los amigos? Dicen los más entendidos que el verdadero nudo del caso Zapata es este, la triangulación: decomiso-ministerio-clientes.

El descalabro del Fondo Indígena fue tan grotesco que rebasó a los propios actores, que permitieron que tanto dinero se ‘chauchite’, y los clientes, que a veces obedecieron y a veces no. El resultado es el deterioro difícilmente reversible del sindicalismo campesino de tierras bajas que tanto costó levantar. La larga lista podría seguir, no de mártires, de aliados fieles mientras hay platita, solo eso

miércoles, 14 de septiembre de 2016

 
Periodistas condenan a Quintana
 
no pueden continuar las agresiones del Ministro
 
Quintana estuvo becado en los Estados Unidos tres veces
 
 
 
 
La Federación de Trabajadores de la Prensa de La Paz (FTPLP) condenó  las agresiones del ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, a periodistas, a los que llamó "bufones a sueldo” y acusó de cobrar un "plato de lentejas” al imperio norteamericano para dañar la gestión del presidente Evo Morales. 

El ejecutivo de la FTPLP, Edgardo Vásquez, condenó esa actitud y dijo que el Gobierno no puede seguir agrediendo libremente el trabajo de los periodistas. "Por mantener la libertad de información nos agreden verbalmente e incluso físicamente.  ¿Hasta dónde quieren llegar con sus ataques? Nosotros somos como cualquier trabajador que realiza con sacrificio su labor”, expresó el dirigente.

"Los periodistas proimperiales han vivido a costillas de la platita del imperio. El pueblo boliviano vive gracias a su trabajo digno y sacrificado. No le debemos nada al imperio y como no le debemos nada, no nos vamos a someter, como estos bufones a sueldo que los tenemos en algunos medios de comunicación y que tratan de dañar la credibilidad y el liderazgo del presidente Evo Morales”, arremetió Quintana.

La autoridad hizo estas afirmaciones en un conversatorio sobre el libro Bolivia Leaks el  sábado, en el auditorio de radio San Gabriel en El Alto, donde aseguró que se viene una lucha muchísimo mayor y desafíos más complicados, porque el imperio  seguirá conspirando contra la administración de Morales apoyado en la derecha y en algunos medios de comunicación.

 Juan Ramón Quintana fue capacitado en al menos tres ocasiones en Estados Unidos.

lunes, 12 de septiembre de 2016


La peligrosa utilización de la justicia para “reivindicaciones propias”


Carlos Federico Valverde Bravo


La Ministra de Informaciones, Marianela Paco ha decidido remitir al Comité Nacional Contra el Racismo una denuncia que “deberá analizar y pronunciarse sobre discriminación” de parte de quienes, según ella, “han circulado mensajes en contra de ella en redes sociales, algunos de ellos, precisó, hacían alusión a su sombrero, lo cual consideró una ofensa a su identidad”.
Se sabe que son como 8 personas, 7 de ellos, políticos y, para variar, yo, el periodista Carlos Valverde, a quien la Ministra ha identificado como “ex agente de inteligencia” (cosa que no he sido nunca) y no como periodista, aspecto que podría entrar en una larga discusión sobre discriminación a mi persona, cosa que no voy a hacer.
Lo que si voy a hacer, es expresar mi preocupación por lo que considero una peligrosa utilización de la justicia “desde el Poder Político”, por varias razones que explico:
1.- Evidentemente se puede encontrar en Redes Sociales insultos dirigidos a la Sra. Paco y a otros políticos, los hay contra oficialistas y opositores, así como a periodistas y futbolistas, pero creo que son los menos. Ello no da, para buscar la “politización de la Justicia” de parte de la Sra. Paco, por lo que se dice de ella (por parte de miles de personas).
Cuando la Sra. Paco identifica a 8 personas (de entre miles) denota una clara utilización de la Justicia para buscar la invalidación de esas personas específicamente que, en algunos casos son opositores políticos claramente identificados y, en mi caso, un periodista crítico al Poder.
La señora Marianela Paco no entiende que en el caso de autoridades públicas estas están sometidas o son sometidas a satitrización y no se trata de un asunto de discriminación, dado que ella es una alta autoridad de Estado y no existe relación directa con ella como para “discriminarla” (si de algo se hace sátira en el mundo, es de los políticos y mandatarios, no creo necesario citarlos).
La Señora Paco considera que las sátiras, las bromas referidas a su sombrero “ofenden su identidad”, cosa que es muy “política” de su parte y, relativa en su valoración; habría que encontrar expertos (a lo mejor recurrir a antropólogos) que logren hacer ver que el sombrero de la señora Paco es parte de su “identidad”, la cosa que es muy subjetiva; para muchos de los que hemos satirizado sobre el sombrero eso no tiene otra cosa que un valor de “moda” o, como se dice en inglés, “fashion” pero no tiene que ver con “discriminación ni tiene que ver con su “condición de mujer”, porque hay miles de pruebas de que hemos criticado o satirizado (al menos en mi caso) a hombres con y sin sombrero, con corbata o con poncho, de manera que no hay razón para que la JUSTICIA reciba la denuncia pero, sabemos que una JUSTICIA amenazada, agredida y sojuzgada bien puede dar lado al objetivo político de la Sra. Paco que, seguramente embosca una instructiva política en una queja que no tiene pies ni cabeza.
En mi caso, la señora Paco ha usado los espacios que se le brindan para insultarme y lanzar infundios sobre mi, la entiendo, creo que a ella le ordenan que lo haga y ella, obediente, lo hace; yo soy periodista y se que son las reglas del juego, yo critico y desde el Poder me insultan, no es la primera vez ni va a ser la última, el Poder, en este y otros Gobiernos y en diferentes niveles actúa siempre de la misma forma, de todas maneras, nunca se había atentado contra la nobleza de objetivos de la Ley contra la discriminación y el racismo sometiendo a la Justicia ante el Poder Político, cuando esa Ley tiene objetivos reparadores de verdaderos daños morales y personales a gente que, en condiciones de inferioridad social, económica o de poder (por dar algunas situaciones) se ve menoscabada en sus derechos.
La Señora Paco pretende usar a la Justicia para anular o dañar al que ella considera su oponente político, cosa que no es mi caso, porque ella y el Gobierno se van el 2019 y yo seguiré siendo crítico con el Gobierno que venga, como lo he sido con J Quiroga, con Sánchez de Lozada, con Carlos Mesa, con E Rodríguez Veltzé y con Evo Morales (aún cuando me invitó, personalmente a su posesión como Presidente) y a nivel departamental, con R Costas, Percy Fernández, M Reyes Villa y otros.
Ese es el rol del periodismo, analizar lo que hace el Poder y ser crítico con él, fundamentar y respaldar lo que se dice, por supuesto, en mi caso, he escrito varios libros en la gestión Evo Morales, de manera que respaldado está el trabajo y, durante casi 2 años he escrito 2 espacios críticos y satíricos “AJA” y “La Columna Jónica” en las páginas de Facebook y algunos muros periodísticos, de manera que sólo la inquina personal de la Sra. Paco puede justificar su desacertada intención de manejar la Justicia. (iba a definir inquina pero, a lo mejor da para más “requerimientos” a la Justicia).
Hacer sátira es parte de la actividad del periodista, los periódicos lo han hecho con relación al Presidente, a los Gobernadores y, hasta la misma Sra. Paco y en varios de ellos, su sombrero tiene mucho que ver; hay decenas de ellas y eso seguirá siendo así. Probablemente si la Sra. Paco fuera una Ministra menos polémica en sus declaraciones públicas y no tan confusa, lo que diga pudiera tener mayor importancia que su “cuidado atuendo” y aparente necesidad de estar “a tono” entre el sombrero y su vestimenta, ese es un hecho notorio y no hay manera de no referirse a ello; que ahora se nos venga a decir que el sombrero tiene directa relación a la identidad no es muy convincente, se lo ve, en todo caso, simplemente como una excusa para “invalidar” justicia mediante, a un periodista y a 7 u 8 políticos, claramente identificados por sus actividades cuando las páginas o las Redes Sociales están llenas de sátiras y burlas.
Sería una verdadera pena que la acción de la Sra. Paco, respaldada en su Poder, prospere. Estaríamos, ahora si, en los tiempos de la inquisición política, como los de García Meza, claro, a lo mejor la Sra. Paco en esos tiempos era muy joven, pero, haría bien si se diera tiempo para saber lo que ocurrió entonces, así tal vez pudiera evitar que su Gobierno termine de ser idéntico a aquel que tanto daño causó al país