Páginas vistas en total

miércoles, 18 de enero de 2017

más claro agua. Marcelo Ostria con la claridad de pensamiento que le caracteriza explica en pocas líneas el significado de "los Referendos", aclara que existió un 21F que le dijo NO a Evo en su intento de reformar la CPE y permitir su reelección más allá de lo reglado. aquel 21F ha sido el rechazo contundente a la perpetuación en el poder del dirigente cocalero.

Winston S. Churchill, con fino humor inglés, decía: “La democracia es el peor sistema de gobierno diseñado por el hombre. Con excepción de todos los demás”. Esto es cierto: la democracia, aun siendo imperfecta y con limitaciones como toda obra humana, es el sistema que menos restringe la libertad de los ciudadanos. Por ello, el empeño es corregir una de sus debilidades: la distorsión que se percibe cuando el “gobierno de la mayoría” se diluye.

Los inconformes de ayer pasan, entonces, a ser una renovada mayoría que reemplaza a la ya perdida de un partido político y de un presidente. Esto ha dado lugar a varias modalidades; por ejemplo, las elecciones parciales de medio término para renovar el Poder Legislativo –en Bolivia incomprensiblemente se las abandonó hace décadas–, y el referendo revocatorio del mandato de los que han perdido el apoyo ciudadano por ineficiencia y actos ilegales, como la corrupción y el desconocimiento de los derechos humanos.

El recurso de los referendos revocatorios, sin embargo, puede ser desnaturalizado cuando no se cumple una de las reglas básicas de la democracia: la limpieza de los actos eleccionarios. Esto sucede donde hay regímenes populistas y autoritarios. Para eludir el veredicto del pueblo se recurre al fraude o a una torcida interpretación de las leyes. Esto se agrava cuando se desconoce otro elemento esencial de la democracia: la libre participación de todas las tendencias políticas para reflejar la auténtica voluntad mayoritaria del pueblo.

La institución del referendo revocatorio, que apunta a poner en evidencia una expresión popular predominante, es de obligatorio cumplimiento para gobernantes y gobernados. Otro recurso –igualmente importante, por cierto–, es el de los referendos para resolver asuntos trascendentales, como son las eventuales reformas constitucionales. Este fue un avance en la nueva Constitución Política del Estado, pues hay oportunidades en que es necesario el ‘aggiornamento’ de las leyes y se requiere el asentimiento ciudadano.

El referendo de 21 de febrero de 2016, convocado por el oficialismo, demostró que la mayoría de los bolivianos se opone a una reforma de la Constitución que permita una tercera reelección presidencial. Fue la expresión popular de rechazo a la perpetuación en el poder de un partido y de un líder. Buscar modos para eludir lo que decidieron los ciudadanos es un procedimiento espurio e inmoral, pues se procura distorsionar un recurso constitucional, lo que es otra manera de caer en la arbitrariedad y en el autoritarismo 

lunes, 16 de enero de 2017

docto jurista e institucionalista como es José Luis Baptista asume el tema del "linchamiento" a raiz de una encuesta que muestra tendencia a tolerar y hasta justificar este delito colectivo. previene el estudioso del peligro de tal inclinación que culpa a la debilidad del sistema judicial y la ausencia de mecanismos de control.


Peligrosa conclusión

               

José Luis Baptista Morales


Esencial función del Estado es asegurar la vigencia de los derechos humanos mediante acciones que eviten la comisión de delitos y hagan viable la convivencia pacífica en sociedad. Ese anhelo se expresa mediante el concepto de seguridad ciudadana.

La entidad denominada Foro Regional –creada para investigación de la cuestión social por tres instituciones del sector privado (Ciudadanía, Ceres y Los Tiempos)– presentó, al término de encuesta efectuada, un informe alarmante sobre apreciación predominante de la ciudadanía en Cochabamba acerca de ese tema.

Según lo expuesto, la mayoría de los cochabambinos percibe que es alto el grado de delincuencia en la región con característica de impunidad. Los encuestados atribuyen ese resultado, por una parte a ineficacia de la administración de justicia que por su inoperancia origina gran número de hechos delictivos mal juzgados o no denunciados debido a extrema desconfianza. Entienden por otra que el motivo está en la carencia de acciones preventivas bajo responsabilidad de instituciones del sector público.

El sondeo de referencia demostró que ante esa realidad algunos sectores de la ciudadanía, con posibilidades en el orden económico, recurren a la contratación de agencias civiles especializadas en vigilancia, y que tanto allí como en barrios marginales existen grupos organizados para autodefensa.

Una de las consecuencias de tal modalidad de reemplazo de los sistemas legales de prevención y punición es el linchamiento. Respecto a ese tipo de comportamiento criminal con característica de homicidio agravado, las reacciones son altamente preocupantes, pues un 52,3 por ciento de los entrevistados se pronunció con sentimientos de tolerancia, comprensión y aceptación.

La posición manifestada en ese sentido implica ánimo de delinquir ante determinadas circunstancias, y en otros casos propósito de encubrimiento o intención de no denunciar actos delictivos. La aprobación declarada hace retroceder a nuestros contemporáneos a tiempos de barbarie, a la verdadera forma primitiva, en que los agraviados, de modo arbitrario, reaccionaban instintivamente igual que los animales.

El desconocimiento de las normas civilizadas de orden jurídico para los fines de administración de justicia constituye plena negación de la coexistencia en un Estado de Derecho; anula el principio de presunción de inocencia, salvo prueba en contrario, y rechaza el derecho a la defensa. En esas actitudes existe la posibilidad de error que origina ejecución de inocentes.

Quedó claro que la mayoría de los participantes en la averiguación realizada percibe que las causas de inseguridad están en debilidad del sistema de administración de justicia y en los mecanismos de prevención y control.
En cuanto al primero de esos dos criterios es urgente una seria reforma. La única posibilidad de buen resultado está en que el estudio pertinente se realice con eliminación de la injerencia de los partidos políticos, y exclusiva participación de Colegios de Abogados y Facultades de Derecho.

En lo concerniente al tema de inseguridad no jurisdiccional por inadecuadas o inexistentes medidas y prácticas en el orden de control, prevención y erradicación de acciones delictivas, la satisfacción de ese anhelo es competencia de los órganos legislativo y ejecutivo del poder político.

sábado, 14 de enero de 2017

según su conveniencia ahora resulta que el "preaviso" tiene doble interpretación, de acuerdo a cierta dirigencia sindical y del "caos de la Justicia" como califica Los Tiempos la forma extraña e interesada de administrar Justicia.





Caos constitucional y dilemas sindicales


Este caso es uno más de los muchos que cotidianamente ponen en evidencia el grado de desinstitucionalización y sometimiento al que ha caído la administración de justicia
El Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) “vela por la supremacía de la Constitución, ejerce el control de constitucionalidad y precautela el respeto y la vigencia de los derechos y las garantías constitucionales” como establece el artículo 196/I de la Constitución Política del Estado (CPE), y sus “decisiones y sentencias (…) son de carácter vinculante y de cumplimiento obligatorio, y contra ellas no cabe recurso ordinario ulterior alguno” (Art. 203).
Sin embargo, en una errada actuación, sus magistrados aprobaron una sentencia declarando la constitucionalidad del “preaviso” de tres meses como un mecanismo de despido a trabajadores normado en la Ley General del Trabajo, en contradicción con otra sentencia de 2013 que declaraba lo contrario porque esta norma sería contradictoria al derecho constitucional de estabilidad laboral.
Ambas sentencias, cabe anotar, muestran el bajo nivel de los magistrados y su dependencia de factores ajenos a la ley y la Constitución en la adopción de sus sentencias. En este caso, han actuado presionados fundamentalmente por un ministerio del Órgano Ejecutivo y la amenaza de los dirigentes sindicales del sector fabril y de la Central Obrera Boliviana (COB) y, finalmente, han optado por aclarar que el artículo en cuestión se aplica “si el trabajador acepta el preaviso”.
Este caso da pie a dos tipos de reflexiones. El grado de desinstitucionalización al que ha caído la administración de justicia en el país y la cada vez más fehaciente dependencia de sus funcionarios de los otros órganos de poder, particularmente el Ejecutivo.
Felizmente, este año se debe renovar este órgano de poder y el TCP, y es de esperar que, a diferencia de lo sucedido en 2011, se selecciones postulantes que comprobada idoneidad profesional y moral, y no sólo adherentes del partido de Gobierno. Sólo así se podrá impulsar un proceso dirigido a recuperar y, luego, mejorar, la administración de justicia en el país que atraviesa una de sus crisis más profundas, incluso si se compara con su funcionamiento en tiempos dictatoriales.
La segunda reflexión es sobre el comportamiento de las organizaciones sindicales respecto al trabajo estable. Por su peculiar formación, sus dirigentes olvidan que el camino al infierno está lleno de buenas intenciones. Con su demanda de derogar la norma del preaviso, que si bien implica la pérdida de fuente de trabajo otorga un plazo pagado para buscar otra, se puede poner en peligro la estabilidad general de la empresa al punto que, como lamentablemente ha sucedido, pueda provocarse su cierre.
No hay que olvidar que el espíritu y la Ley General del Trabajo en vigencia establece el cumplimiento de una serie de condiciones para garantizar que el despido responda a una necesidad objetiva y no al capricho de los empleadores, y en la medida en que éste se justifica técnicamente es que se exige dar a cesante la posibilidad, percibiendo un salario por tres meses, de buscar, una nueva fuente de trabajo.
Se trata, sin duda, de un grave dilema que, enfrentado con poca madurez, puede provocar más mal que bien.

viernes, 13 de enero de 2017

Lupe Cajías escandalizada y nosotros con ella porque "todo un Procurador del Estado" se encuentra trabajando 24 horas en la repostulación de Evo y se pregunta, "y los militares" diríamos bien gracias con tal de disfrutar de sus granjerías y jubilación con el total ganado, oh! privilegio único!

La lisonja es la amistad más perversa porque produce exactamente el efecto contrario, denigra tanto al halagado que deja de ver la realidad, como al súbdito rendido

¡Qué difícil encontrar personas comprometidas con el proceso de cambio!, se lamentaba una autoridad al comentar la necesidad de reemplazar ministros aplazados hace rato, pero que nunca renunciaron ni fueron renunciados y cuyas deficiencias han estropeado la implementación de los planes oficiales.

La complejidad quedó ejemplificada en el último enroque en el Banco Central de Bolivia, entidad que se mantiene bajo interinatos. Un técnico altamente calificado fue reemplazado por un octogenario. Un jubilado que ha dejado de aportar iniciativas hace décadas no debería aceptar semejante responsabilidad. Como sucede en los últimos años, un mismo equipo va de uno a otro cargo. Los jóvenes convocados son, en el otro extremo, de una absoluta inexperiencia o de otra profesión.

Sin embargo están unidos por un símbolo: el puño en alto que —como ya escribimos— significa: no cumplo mi palabra. Los une también la adulación, el llunkerío más lamentable de nuestra historia. Por eso es difícil encontrar técnicos, profesionales con prestigio, que estén dispuestos a amarrar zapatos, a bajar la cabeza.

Las ministras de este gabinete resultaron un ramillete amarrado. Imagínense a Lidia Gueiler escribiendo loas a Juan Lechín o a Rosa Lema admitiendo humillaciones del Jefe Víctor Paz Estenssoro, encima, en público. ¡Todo un Procurador ocupado de la repostulación! Y los militares…

Imposible creer que cruceños como Carlos Valverde Barbery soben el hombro a Hugo Banzer, dediquen su tiempo a novelar sus historias de amor extraconyugal o declaren que nadie como él para conducir la Agenda 1971. ¿Dónde quedaron esos cambas de cepo que enfrentaron todo tipo de rigores para defender sus ideales?

El sometimiento no es propio tampoco del sindicalismo boliviano, otrora la carátula más ética del país. En ningún congreso minero, Víctor López obedeció calladito a Juan Lechín. Ni Simón Reyes, ni Filemón Escóbar, ni Domitila Chungara. Al contrario, mantener su pensamiento propio era parte de su grandeza y la de su líder.

¿Dónde encontrar alguna referencia histórica para demostrar si hubo otro presidente del máximo tribunal de justicia lamiendo como un galgo al patrón para garantizarse la continuidad en su cargo (que tanto estropeó, incluyendo alabanzas al sistema judicial chino)? ¡Después ellos mismos se quejan de la justicia gangrenada!

La lisonja es la amistad más perversa porque produce exactamente el efecto contrario, denigra tanto al halagado que deja de ver la realidad, como al súbdito rendido. Un gabinete sumiso es la peor opción para sacar adelante una gestión.

jueves, 12 de enero de 2017

Maria Galindo se está convirtiendo en experta para dibujar con letras a los masistas de la cresta, lo hizo con Evo, con Alvaro, ahora le tocó a Quintana quién se está convirtiendo en "el administrador del Presidente"...lo hace porque se quiere asimismo y porque el pretexto es Evo, aunque en realidad es Quintana lo más importante para Quintana, o no?

Cuando escucho al Ministro de la Presidencia defender a Evo no dejo de preguntarme de dónde brotan las palabras con ese caudal que parece imparable y hasta convincente.

Me pregunto cómo ha podido convertirse este hombre, que no es ni fundador del MAS, sino que llegó al partido cuando éste llegó al palacio, en el eje presidencial. Circunda a Evo Morales, es dueño de su oreja, de su reloj, de sus calzoncillos, de sus miedos, de sus convicciones, de sus desconfianzas. Lo tiene en la palma de la mano para asfixiarlo, convencerlo y manipularlo. No es un colaborador, sino un administrador del Presidente.

Lo imagino ensayando esas destrezas en el colegio con sus compañeros de curso, no como el matón de grupo, sino como aquel que se dedica a identificar las debilidades y los miedos de todos para sacar ventaja. No el que se sienta ni en la primera, ni en la ultima fila, sino el que toma perspectiva de la totalidad del aula. 

No es un intelectual, podríamos decir que no sabe hacer nada, por eso no lo imagino estudiando ni tratando de entender los problemas. Lo imagino más bien en el colegio, logrando que los mejores hagan sus tareas y recibiendo las felicitaciones del profesor por la pulcritud de sus cuadernos hechos por los compañeros de curso que le colaboran a cambio de consejos de conquista de las chicas o  protección. Su mayor habilidad no se limita a la "capacidad” de sacar algo de cada quien. Su habilidad mayor radica en controlar al conjunto sobre la base de saber dividir, calumniar, inventar falsos peligros, falsas intrigas, falsas amenazas y azuzar las inseguridades, y complejos de unos contra otros.  

En el colegio, lo imagino mintiéndole al director sobre el robo de la colecta para el equipo de deporte, mintiéndole a su mejor amigo sobre su enamorada, mintiéndole a la profesora sobre la enfermedad de su madre. Ha aprendido a convencer a la gente. Supo que había llegado a su máxima capacidad de convencimiento el día que logró convencer a la profesora de que su madre había muerto y que por ello no había ido al colegio toda la semana, cuando en realidad se la pasó paseando en los alrededores del cuartel, porque los militares le fascinaron desde pequeño. 

Las horas que de pequeño no pasó frente a los libros de historia o álgebra, las pasó frente al espejo, ensayando sonrisas, gestos, guiños de ojos, movimiento de manos y todos los trucos posibles que acompañen su poder de convencimiento. 

El espejo es un objeto imprescindible para él. Imagino que en su casa hay uno de cuerpo entero cerca de la puerta, donde se escruta a sí mismo cada día. Adquirió poco a poco también el hábito de cuidar prolijamente de su figura. Su forma de vestir, siempre impecable, juvenil y elegante. Le gusta distinguirse de los demás. Su ropero está lleno de atuendos de ocasión, como la colección de camisas chiquitanas, los trajes de gala para viajes internacionales, comprados en ocasión de negociar el Dakar en París. 

 Su corte de pelo semimilitar no es producto de un peluquero barato de la esquina, es parte de todo un estilo detalladamente estudiado, porque él, además de vanidoso, descarga en sí mismo toda su concentración. Su apuesta es a sí mismo. Él lo es todo para él, Evo Morales es un pretexto, aunque todos creamos que es al revés.   

La ideología juega un papel importante en la vida de Juan Ramón, no por el contenido de las ideas, sino por haber desarrollado la capacidad de decirle a cada quien lo que quiere oír y saber cambiar de discurso según la circunstancia. Nunca tuvo realmente convicciones, sino que aprendió que en la vida las convicciones pueden ser circunstancialmente útiles. De estudiante tenia el vicio de ensayar la habilidad de defenderlas ante el espejo. Es por esto que una discusión ideológica con él es un acto inservible, porque mientras tú pones esfuerzo en argumentar él sólo estará protagonizando una más de sus escenas teatrales. He aquí otra de las características que lo pintan de pies a cabeza: es el hombre más teatral del Gobierno.

Sobre las mujeres, seguramente es capaz de hacer largos discursos sobre "equidad de genero”, pero ellas pasan en su vida, pasan por el mismo tamiz utilitario de todo; las cambia según utilidad y provecho.

Y si piensan que renunciará me atrevo a apostar que antes renunciaría Evo que Juan Ramón.
 
María Galindo es miembro de Mujeres Creando.

viernes, 6 de enero de 2017

adjetivo que irá unido a la historia de Evo, jefe de "el cartel de embusteros y confabuladores", repasando el llunkerío público, sinverguenza de Pastor Mamani ungido como el máximo representante del Poder Judicial que deja malparato a todo el sistema.


Elogios peligrosos


Manfredo Kempff Suárez


Ya no es posible soportar tanta lambisconería política en el país y que a S.E. se le postren de manera tan inicua moros y cristianos – blancones y originarios mejor dicho – porque todo tiene un límite y cuando ese límite se sobrepasa llega el asco. Para qué hablar del entorno inmediato de S.E. porque ahí se pelean entre quienes buscan los términos más deplorables para halagarlo y en esa competencia no tienen vergüenza en aparecer públicamente en todos los canales de televisión para rabia de mucha gente y a veces hasta para gozo y burla de los propios entrevistadores, que disfrutan viendo cómo tanto personaje encumbrado desnuda su alma con el afán de ganar posiciones dentro del partido de gobierno.

Por la escasa trascendencia que ha tenido en los medios, tenemos la impresión de que la gente no se ha dado cuenta de lo peligrosos que han sido los elogios que expresó, alabando a S.E. por supuesto, el presidente del Tribunal Supremo de Justicia, Pastor Mamani Villca. Justamente en la inauguración del Año Judicial en Sucre, cuando las críticas a una justicia obediente y sumisa al poder masista resultan intolerables y se espera un cambio, la máxima autoridad de la magistratura nacional, rinde el más zalamero e imprudente homenaje a quien aparenta ser su bienhechor y jefe.

No recordamos que algún presidente de la entonces Corte Suprema de Justicia se atreviera a adular a  un mandatario, por un elemental principio de dignidad e independencia. Pero esta vez todos quedamos asombrados cuando el magistrado Pastor Mamani se soltó las trenzas públicamente manifestando su admiración por S.E., destacando su gestión como gobernante y expresando, como si no viviera en Bolivia, que sólo él podría hacer una “verdadera revolución en el campo de la justicia”. Afirmar eso, cuando ya hemos visto los resultados de la “revolucionaria” votación judicial, es un disparate. Claro, hay que comprender que Mamani es uno de los beneficiados con la tal “democratización” de la justicia.

Seguramente que calculando cual sería la mejor música a los oídos de S.E. – o tal vez para pagar favores – manifestó que ninguna constitución en Bolivia ni en el mundo es perfecta, que no está hecha para la eternidad, y que “no tenemos otra alternativa, sino que la Constitución debe abrirse, consultar al pueblo y cambiar por lograr una justicia que realmente haga que sea revolucionaria, estructural y al servicio del pueblo”. Confusas fueron todas  sus expresiones, mal hilvanadas, en pésimo español, pero como es habitual entre los masistas puso al “pueblo” como actor y testigo del deseo de ignorar la Constitución, aunque sabemos que todo se cocina entre los chefs con estrellas Michelín que desde las altas esferas están guisando lo que se le va a embutir a la población.
Las palabras pronunciadas en Sucre por el magistrado Mamani Villca no estuvieron bien, no debieron pronunciarse, porque han sido más peligrosas que las de los adulones habituales, debido a que se trata de quien preside el Poder Judicial – el Órgano masista – y eso no es tolerable. Que el Vice diga cosas que dejan a la gente perpleja vaya y pase, está en la pelea por mantenerse en el poder, como lo están una punta de ministros, parlamentarios, gobernadores y alcaldes a los que ya ni vale la pena escuchar. Mas oír eso de boca del presidente de “la Suprema”, causa molestia y provoca temor porque a este paso ya no queda a quién quejarse.

¿Todavía creerá el pueblo boliviano en que los aimaras y los quechuas son la reserva moral de Bolivia y de la humanidad?  Yo no lo creí nunca, ni por un día, porque no creo en superhombres, pero imagino que muchos compatriotas pudieron creerlo a principios del 2006. Lo cierto es que una parte del mundo creyó que llegaba al poder un santón con una cohorte de hechiceros inmaculados. Todo fue una burda mentira. Ahora nos enfrentamos a un cartel de embusteros y confabuladores que están llevando a la democracia boliviana por los errantes caminos de la afligida y estafada Venezuela.

miércoles, 4 de enero de 2017

desde Buenos Aires, donde vive "un exilio peculiar" Carlos Valverde adelantó la réplica al "cartel de la mentira" que ideó Evo para explicar su derrota del 21F. espectativa por conocer su contenido que recordará las mentiras en el Caso Zapata que tuvo en vilo a la ciudadanía los primeros meses del pasado año.


Carlos Valverde. | Foto archivo | Foto archivo - eju.tv
Carlos Valverde. | Foto archivo | Foto archivo - eju.tv

Valverde prepara documental sobre "contradicciones" del Gobierno en el caso Zapata

|
El periodista Carlos Valverde informó que prepara un documental, denominado "Hablemos entonces de las mentiras", material audiovisual que mostrará las supuestas contradicciones en las que incurrió el Gobierno durante el denominado "caso Zapata", que involucró al presidente Evo Morales y a su exnovia Gabriela Zapata.

Entrevistado por ANF, Valverde sostuvo desde Buenos Aires, donde reside actualmente, que el objetivo del trabajo es "recordar las mentiras del Gobierno en el caso Zapata" y de esa manera será una especie de "respuesta" al documental "Cártel de la mentira" financiado por el Gobierno y elaborado por el periodista Andrés Salari.

"El trabajo busca hablar de las mentiras del Gobierno, fundamentalmente del caso Zapata, de las contradicciones del Gobierno y hasta las contradicciones en las investigaciones realizadas en ese caso", sostuvo. Valverde reside en Argentina, donde tiene refugio.

El Gobierno asegura que un grupo de periodistas magnificó el caso "Zapata", un escándalo que se originó precisamente cuando Valverde, el 3 de febrero de 2016, reveló que existía un certificado de nacimiento de un supuesto hijo nacido de la relación entre Morales y Zapata y que la exnovia del Mandatario obtuvo un importante cargo en una empresa china que logró millonarios contratos directos con el Estado.

"Incluso el Gobierno tuvo que mandar a hacer un documental, de dudoso beneficio para quienes ordenaron que se lo realizara, haciendo un importante gasto de recursos públicos a fin de salvarse a ellos mismo", señaló, refiriéndose al video de Salari.

Valverde hizo notar que el documental de Salari, ordenado por el Ministerio de la Presidencia, tenía en YouTube, hasta el martes 3 de enero,  1.400 visualizaciones, mientras que el solo anuncio del documental que Valverde realiza tuvo más de 6.046 "likes" en su página de Facebook en pocas horas.