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martes, 11 de septiembre de 2007

El poder del Imperio y un film sobre el 11-S

Se presentó Petraeus ante la Comisión del Senado en ceremonia showesca, destinada a la exportación en una fecha elegida cuidadosamente para enmarcarar el 11-S que el mundo recuerda con una mezcla de repudio al crimen cometido e impotencia de no conocer la verdad aunque con la sospecha cada vez mayor de estar siendo engañado. De la versión original proporcionada por el Imperio a pocas horas de ocurrir el suceso, van quedando hilachas, porque desmenuzado el texto, la verdad se ha venido decantando, al menos las mentiras han venido saliendo a flote de modo indefendible.

El generalote "mostró optimismo" es la frase que usan los medios para camouflar el descontento reinante en el mundo entero por la permanencia de tropas en Irak, y dijo "estar dispuesto a traer a casa 30 mil soldados en un año" que sería la sexta parte del total de uniiformados desplegados hasta ahora. A propósito de ello, Hillary sentenció "Si Bush no trae de vuelta a los soldados, seré yo, lo primero que haga" refiriéndose a su posible elección como primera mujer a la Presidencia del Imperio. El jefe de las fuerzas en Irak, continuará declarando en las horas próximas y al final tendrá que responder a las objeciones de los demócratas opuestos a la guerra y de varios republicanos que tienen observaciones sobre toda ésta historia.
Retomando lo del 11-S, el canal comercial de Suecia acaba de reponer en horario central un film sobre el suceso, tan falso y tendencioso como el libreto que los conspiradores de NY prepararon para que el mundo entero recibiera como un rezo, "la historia fabulosa de 18 jóvenes musulmanes que subieron a los aviones y los estrellaron por su fe en Mahomma aquel aciago día". El film con escenas patéticas recogidas por la propia policía, los bomberos y agentes del FBI por tanto, testimonio real de algunas decenas de testigos, no menciona una sóla vez la mágica palabra que encierra todo el embuste "demoliciones programadas" que ocurrieron cuando al menos 300 bomberos se encontraban en ambos edificios del Trade World Center, tratando de evacuar a miles de personas de las oficinas interiores. Cuando la humanidad, pueda comprobar que las torres se desplomaron por efecto de miles de toneladas de explosivos puestos en lugares estratégicos, justamente como cuando se va demoler un edificio para reconstruírlo o simplemente hacerlo desaparecer. Está comprobado que por la sóla acción del fuego, la destrucción total pudo haber demorado muchas horas, si acaso días, como ocurrió con una torre en Madrid. Total que el film está destinado al embuste, a cubrir con una cortina de humo toda la verdad y más bien, incita al odio, habida cuenta que existen unos culpables presuntos que además murieron en la acción.
Ha querido el destino jugarles una mala pasada a los conspiradores y es que a poco de las dos torres gemelas, se desplomó un tercer rascacielos sin que avión alguno le hubiera tocado, y su destrucción por obra de una demolición controlada ocurrió en el escaso margen de 8 segundos según ha quedado registrado para la historia. De éste suceso, nada dice el film que se limita a contar historias personales, algunas muy enternecedoras, otras no tanto, especialmente de heroicos bomberos, víctimas inocentes del magnicidio, verdadero holocausto imperecedero.
La verdad plena, aún no salió a flote, pero no tardará en brillar con luz propia!

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